Bruselas elabora una lista de concesiones que Moscú deberá aceptar para un acuerdo a largo plazo, mientras acusa a Rusia de intensificar los...
Bruselas elabora una lista de concesiones que Moscú deberá aceptar para un acuerdo a largo plazo, mientras acusa a Rusia de intensificar los ataques durante las conversaciones mediadas por Estados Unidos.
Bruselas.– La Unión Europea comenzó a trabajar en una lista de concesiones que considera indispensables para alcanzar una paz duradera en Ucrania, ante la percepción de que Rusia no está negociando de buena fe y de que las conversaciones impulsadas por Estados Unidos muestran escasos avances.
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, señaló que mientras enviados de Moscú y Kiev sostuvieron la semana pasada en Abu Dabi una nueva ronda de diálogos mediada por Washington —en la que solo se acordó un intercambio de prisioneros—, las fuerzas rusas intensificaron sus ataques, incluido un bombardeo con municiones de racimo contra un mercado en Ucrania que dejó al menos siete personas muertas.
Kallas advirtió que durante estas conversaciones se ha registrado un aumento de los bombardeos rusos, entre ellos ataques a la red eléctrica ucraniana, en lo que calificó como el invierno más frío desde el inicio del conflicto armado.
La funcionaria europea afirmó que el bloque de 27 países está agradecido por los esfuerzos diplomáticos de Estados Unidos, pero subrayó que una paz sostenible requiere el respaldo de Europa. Añadió que la UE duda de que los intereses europeos y ucranianos estén plenamente representados por la administración del presidente estadounidense Donald Trump, quien ahora ha fijado hasta junio como plazo para que Ucrania y Rusia alcancen un acuerdo.
“También tenemos condiciones, y estas no deben imponerse a Ucrania, que ya ha sido presionada en exceso, sino a Rusia”, sostuvo Kallas ante periodistas en Bruselas. Entre dichas condiciones mencionó la posible devolución de miles de niños ucranianos presuntamente trasladados a Rusia y la imposición de límites al tamaño de las fuerzas armadas rusas una vez concluida la guerra.
La jefa de política exterior de la UE rechazó el planteamiento ruso de limitar al Ejército ucraniano y aseguró que el problema central es el gasto militar de Moscú. “El Ejército ucraniano no es el problema, es el Ejército ruso. Si gastan tanto en el ejército, tendrán que usarlo de nuevo”, afirmó.
Kallas sostuvo que las sanciones europeas están teniendo efectos visibles en la economía rusa, con altos niveles de inflación y crecientes dificultades para que el presidente Vladímir Putin reclute nuevos combatientes. A su juicio, aunque todos desean que la guerra termine, Rusia aún no está en el punto de aceptar un acuerdo real, por lo que la UE busca presionar a Moscú con un plan de paz que garantice estabilidad a largo plazo.
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