Un ataque ruso con alrededor de 400 drones y 40 misiles contra infraestructura energética de Ucrania provocó cortes eléctricos de emerge...
Un ataque masivo de las fuerzas de Rusia contra Ucrania dejó amplias zonas del territorio ucraniano sin suministro eléctrico durante este sábado 7 de febrero de 2026, luego del uso de aproximadamente 400 drones y 40 misiles dirigidos principalmente a la infraestructura energética.
De acuerdo con autoridades ucranianas, prácticamente todo el país se vio afectado por el bombardeo registrado entre la noche del viernes y la madrugada del sábado. El ataque dejó al menos una persona muerta en la región occidental de Rivne, fronteriza con Bielorrusia, y dos personas más resultaron heridas.
Además de Rivne, las regiones de Volinia, Ivano-Frankovsk y Leópolis, todas en el oeste del país y cercanas a las fronteras con Polonia y Rumanía, fueron de las más afectadas por los impactos y las interrupciones del suministro eléctrico.
La empresa energética nacional Ukrenergo informó a través de sus redes sociales que, como consecuencia de los daños causados por los ataques, se aplicaron cortes de electricidad de emergencia en la mayoría de las regiones del país, los cuales se mantendrán hasta que se estabilice el sistema energético.
El presidente ucraniano Volodímir Zelenski condenó el ataque y señaló que el objetivo principal fue la red eléctrica, incluidas subestaciones de generación y distribución. Por su parte, el primer ministro Denís Shmigal precisó que los misiles impactaron dos subestaciones clave, así como instalaciones de generación eléctrica en Dobrótvir y Burshtín, en el oeste del país.
Como parte de las consecuencias del ataque, Ucrania solicitó asistencia de emergencia a Polonia, que activó la vigilancia de su espacio aéreo ante la cercanía de las zonas atacadas. El Comando Operativo de las Fuerzas Armadas polacas informó que participaron sistemas terrestres de defensa aérea, radares y aeronaves de la OTAN desplegadas en el flanco oriental de la Alianza Atlántica.
Los bombardeos se produjeron en un contexto climático adverso, con temperaturas de hasta seis grados bajo cero en algunas ciudades. Zelenski denunció que Rusia busca presionar a la población ucraniana mediante ataques a infraestructura crítica durante el invierno, calificando la ofensiva como un acto de terrorismo energético sin precedentes.
El mandatario también advirtió que, debido al ataque, varias centrales nucleares redujeron su producción eléctrica y una de ellas tuvo que ser apagada de manera automática por razones de seguridad.
La ofensiva ocurre a menos de dos días de la segunda ronda de negociaciones trilaterales entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos, celebradas en Abu Dhabi, que hasta ahora solo han derivado en un intercambio de prisioneros. Zelenski confirmó que Ucrania ya aceptó participar en una posible tercera ronda de conversaciones, que podría realizarse en Estados Unidos a propuesta de la administración del presidente Donald Trump.
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