Foto: Natalia Gaia | EE El jefe de planeación económica de la Secretaría de Hacienda afirma que la libre importación de gasolina no afe...
El jefe de planeación económica de la Secretaría de Hacienda afirma que la libre importación de gasolina no afecta a las finanzas públicas.
El ajuste por 100,000 millones de pesos al gasto de Petróleos Mexicanos (Pemex) no sólo significará un recorte sino también un replanteamiento de su plan de negocios, afirmó Luis Madrazo, jefe de la Unidad de Planeación Económica de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
“La idea es que reduzca sus gastos y replantee su plan (de) negocios, el cual debe encajar con su perspectiva de mediano plazo para que fortalezca a la empresa, el valor presente de sus ingresos y lo que tiene que entregar al gobierno federal”, dijo en entrevista.
De acuerdo con datos de Hacienda, para este año, el gasto en inversión tendrá un recorte de 13,227 millones de pesos, con lo que el total representará 4% del Producto Interno Bruto (PIB), el nivel más bajo desde el 2008, pues todavía en el 2015 representó 4.4% del PIB.
Al respecto, Madrazo comentó que el impacto de este recorte no será tan significativo debido a que Pemex hará una revisión en sus programas de inversión y plan de negocios, los cuales fueron solventados durante 10 años por ingresos que provenían de cobrar altos precios del petróleo.
“Cuando cambian los precios, evidentemente las decisiones óptimas de inversión cambian. Si traes el plan viejo vas a tener espacio para ajustarlo y hacerlo más eficiente, entonces Pemex tiene más espacio para ser más eficiente”.
Madrazo destacó que Pemex podrá reducir el uso de recursos públicos y de endeudamiento, con lo que podrá movilizar la misma o mayor cantidad de inversión porque tendrá un nuevo contexto legal, administrativo y constitucional.
“Pemex tiene una tarea importante de implementación (de su nuevo marco), pero con menores recursos públicos va a poder movilizar más inversión haciendo distintos arreglos con el sector privado. Hay que recordar que hay una amplia gama que le da la reforma energética para tomar mejores decisiones en lo que va a hacer”, detalló.
Cuestionado acerca de si el ajuste de 100,000 millones de pesos podría significar más recortes en plazas laborales, el funcionario prefirió no adelantar una respuesta ante el complicado contexto en el que se encuentra la empresa productiva del Estado.
Finanzas públicas,
sin efecto por gasolinas
Por otra parte, Madrazo aseguró que la liberación de la importación de los precios a la gasolina no impactará a las finanzas públicas del país, en el sentido de que la recaudación del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) se vea afectada por posibles disminuciones en los precios de la gasolina y el diésel.
“Toda la gasolina que se venda en México estará sujeta al mismo IEPS; es decir, una vez que se fije este impuesto, se aplica a todos los litros de gasolina independientemente de quien lo haya importado, si Pemex o un privado (…). Entonces, la importación que se haga directamente por parte de los privados no mermará a las finanzas públicas”, dijo Madrazo.
Refirió que la liberalización para la importación de combustibles da certidumbre al sector privado sobre el esquema jurídico que va a prevalecer en la comercialización de gasolinas; además de que les permitirá acelerar y fortalecer sus inversiones.
De acuerdo con la ley de ingresos del 2016, para este año el gobierno federal prevé una recaudación fija del IEPS a gasolina y diésel por 209,386 millones de pesos. En tanto, los precios de la gasolina se ajustarán cada mes a una banda donde no podrán subir ni bajar en más de 3 por ciento.
Para marzo, el precio de la gasolina Magna será de 13.16 pesos por litro; mientras que el de la Premium será de 13.95 pesos por litro, y la Diésel será de 13.77 pesos por litro; es decir, se mantendrán en el mismo precio que se registró en febrero, según Hacienda.
Madrazo indicó que si bien uno de los puntos más importantes de la reforma energética es que atraerá recursos para invertir en exploración y producción de petróleo, también abre la posibilidad de que en México exista una mayor participación por parte del sector privado en las actividades industriales del sector petrolero.
“Si queremos atraer inversión privada, los inversionistas deben tener certeza de que sus precios van a ser de mercado y no determinados por la autoridad. En ese sentido, la liberación de precios es muy importante en términos estructurales en la organización industrial, pues va a atraer inversión en sectores industriales tanto en perforación como procesamiento, los cuales se están liberalizando junto con la extracción del petróleo”.
El Economista
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