Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga "Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se refl...
Entre Veredas
Marco Antonio
Lizárraga
"Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera", Nicolas Boileau (1636-1711) Poeta y crítico literario francés.
RELEVOS
Los recientes
nombramientos realizados por el gobernador Rubén Rocha Moya —David
Eduardo Vargas Rodríguez como secretario de Normatividad e Información
Registral y Francisco Javier Barrón Aguayo como subsecretario de Desarrollo
Sustentable— confirman una línea que ha caracterizado a su administración:
ajustes internos orientados a la operación, más que a la reconfiguración
política del gabinete.
Ambos
funcionarios ya formaban parte del gobierno estatal, lo que reduce el impacto
mediático y político del movimiento.
No se trata de
incorporaciones externas ni de perfiles con capital político propio, sino de
cuadros administrativos que conocen la estructura gubernamental.
En ese sentido,
el mensaje es claro: continuidad antes que ruptura, estabilidad antes que
espectáculo.
Leídos de manera
aislada, los nombramientos pueden parecer rutinarios. Sin embargo, al
compararlos con otros ajustes realizados en los últimos meses, se observa un
patrón consistente.
El gobernador ha
optado por reacomodos técnicos, concentrados en áreas específicas, evitando
cambios de fondo en el primer círculo del gabinete.
Esta estrategia
contrasta con prácticas comunes en otros gobiernos estatales, donde los ajustes
suelen utilizarse para enviar mensajes políticos, corregir crisis o
reposicionar figuras rumbo a procesos electorales.
En el caso de la
Secretaría de Normatividad e Información Registral, el relevo apunta a reforzar
un área clave para la gobernabilidad cotidiana: la certeza jurídica, los
registros públicos y la relación institucional con sectores productivos y
profesionales.
Son espacios que
rara vez ocupan titulares, pero cuya eficiencia impacta directamente en la
percepción ciudadana del funcionamiento del Estado.
Por su parte, el
movimiento en la Subsecretaría de Desarrollo Sustentable se inscribe en una
agenda que el gobierno estatal ha mantenido sin grandes variaciones.
No hay señales
de un viraje en la política ambiental o social, sino de continuidad en la
ejecución de programas ya en marcha. El nombramiento refuerza la idea de
seguimiento y control operativo, más que de rediseño estratégico.
Comparados con
otros ajustes recientes en dependencias estatales, estos movimientos confirman
una lógica de administración del tiempo político. No hay prisas por
reconfigurar el gabinete, ni intentos visibles por proyectar aspiraciones
futuras a través de cargos públicos.
El gobierno
parece privilegiar la cohesión interna y la estabilidad institucional en una
etapa donde los escenarios sucesorios comienzan a asomarse, pero aún no dominan
la agenda pública.
Esta forma de
gobernar tiene implicaciones claras. Por un lado, reduce tensiones internas y
evita lecturas de crisis o desgaste.
Por otro,
pospone definiciones políticas de mayor calado, apostando a que la operación
cotidiana sostenga la gobernabilidad y el control del aparato estatal.
IMPULSO
El Encuentro de
Negocios y Franquicias Culiacán 2026 no es un evento menor ni una simple expo
empresarial. Su realización habla de una decisión estratégica: colocar a la
capital de Sinaloa en el radar de los modelos de negocio formales, escalables y
con respaldo nacional.
Reunir a más de
50 marcas, franquicias y proyectos, abrir espacios de capacitación, networking
y análisis, y hacerlo con acceso gratuito, envía un mensaje claro: el
desarrollo económico no puede quedar reservado para unos cuantos.
Más aún, el
valor del encuentro radica en su diseño. No se limita a mostrar marcas; propone
formación, intercambio de experiencias y vinculación real entre emprendedores,
inversionistas y academia.
La participación
de perfiles nacionales del ecosistema emprendedor, así como la coordinación con
la Asociación Mexicana de Franquicias, eleva el nivel del evento y rompe con la
lógica localista que durante años ha limitado la proyección económica de Culiacán.
Detrás de este
ejercicio hay una decisión política que merece leerse con atención.
El evento es
producto de un convenio impulsado desde el Ayuntamiento, encabezado por Juan de
Dios Gámez Mendívil, y eso no es un dato menor.
En un contexto
donde muchos gobiernos municipales se concentran en la administración
cotidiana, esta apuesta revela una visión que entiende al municipio como
generador de condiciones, no solo como gestor de servicios.
La
administración de Gámez Mendívil parece apostar por una narrativa distinta: un
Culiacán que se conecta con organismos nacionales, que abre sus puertas a la
inversión estructurada y que busca profesionalizar el emprendimiento local.
En tiempos donde
el riesgo y la informalidad suelen frenar proyectos, acercar modelos probados
como las franquicias representa una alternativa concreta para reducir la curva
de fracaso empresarial y fortalecer la economía formal.
Los beneficios
de esta visión van más allá del evento mismo.
Una ciudad que
atrae inversión genera empleo, dinamiza cadenas productivas y fortalece su base
fiscal.
Además, al
vincular al sector académico —con sede en la Universidad Autónoma de Sinaloa—
se abona a la formación de talento y a la creación de ecosistemas donde el
conocimiento no se queda en las aulas, sino que se traduce en proyectos
productivos.
En clave
política, el mensaje también es claro. Gámez Mendívil proyecta un perfil de
alcalde que busca posicionar a Culiacán como ciudad de oportunidades, con una
agenda económica definida y con capacidad de interlocución más allá del ámbito
local.
No es discurso;
es acción concreta, medible y observable, algo cada vez más escaso en el ámbito
municipal.
Al final, el
Encuentro de Negocios y Franquicias Culiacán 2026 funciona como un termómetro
de hacia dónde se quiere llevar a la capital sinaloense.
Si esta ruta se
consolida y se vuelve política pública permanente, Culiacán no solo será sede
de eventos, sino un punto de referencia regional para el emprendimiento, la
inversión y el crecimiento económico con visión de largo plazo.
PUNTO A FAVOR
La Feria del
Ostión 2026 en Celestino Gazca confirma cómo los eventos turísticos bien
organizados pueden trascender lo festivo y convertirse en herramientas de
desarrollo económico local.
La afluencia de
alrededor de 13 mil visitantes y una derrama estimada en 7.8 millones de pesos
reflejan resultados concretos que benefician directamente a pescadores,
restauranteros y prestadores de servicios.
Más allá de las
cifras, el saldo blanco y la amplia participación ciudadana apuntan a una
correcta planeación y coordinación institucional.
Este tipo de
ejercicios fortalece la confianza de la población en las actividades públicas y
refuerza la percepción de seguridad y orden, factores clave para sostener y
ampliar la oferta turística.
En el plano
político-administrativo, el evento se inserta en una lógica de continuidad:
impulsar tradiciones locales como motor económico sin modificar de fondo la
agenda pública.
El respaldo del
gobernador Rubén Rocha Moya, de la secretaria de Turismo Mireya Sosa Osuna y
del alcalde Richard Millán Vázquez muestra una alineación institucional
enfocada en resultados, más que en discursos.
marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx
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