El artista puertorriqueño encabezó en solitario el show de medio tiempo del Super Bowl, ofreciendo un espectáculo vibrante que celebró la cu...
El artista puertorriqueño encabezó en solitario el show de medio tiempo del Super Bowl, ofreciendo un espectáculo vibrante que celebró la cultura latina ante millones de espectadores en todo el mundo.
Benito Antonio Martínez Ocasio, conocido mundialmente como Bad Bunny, marcó un antes y un después en la historia del Super Bowl al encabezar en solitario el espectáculo de medio tiempo de la final entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks. Con ello, se convirtió en el primer artista hispanohablante en liderar por sí solo este icónico escenario de la NFL.
Durante poco más de 12 minutos, el cantante encendió el Levi’s Stadium con una producción de alto impacto, coreografías masivas y una narrativa visual que celebró la identidad y la cultura latina ante millones de espectadores a nivel global. Ataviado de blanco, con guantes y un balón de futbol americano bajo el brazo, Bad Bunny abrió su presentación con Tití me preguntó, marcando el tono festivo del espectáculo.
El ritmo se mantuvo en lo más alto con temas como Yo Perreo Sola, EoO y Mónaco, que desataron la euforia en las gradas. El show también contó con la participación de invitados especiales, entre ellos Lady Gaga y Ricky Martin, quienes se sumaron en momentos clave de la presentación.
Lady Gaga apareció con un llamativo atuendo azul para interpretar Die With A Smile en una versión de merengue, antes de compartir escenario y baile con Bad Bunny durante los primeros segundos de Baile Inolvidable. Por su parte, Ricky Martin tuvo una entrada más sobria y simbólica, sentado en una de las icónicas sillas blancas que evocan la portada de su álbum DtMF, desde donde interpretó Lo que le pasó a Hawái.
El repertorio incluyó además CAFé CON RON, BAILE INoLVIDABLE y NUEVAYoL, así como El Apagón, tema de fuerte carga social que aborda problemáticas como la crisis energética, la desigualdad y la gentrificación en Puerto Rico. El cierre llegó con el coro de DtMF, acompañado de fuegos artificiales que iluminaron el estadio y un canto colectivo del público.
Antes de abandonar el escenario, Bad Bunny mostró a cámara un balón de futbol americano con la frase “Juntos somos América”, imagen que rápidamente se volvió viral en redes sociales como símbolo de unión entre Estados Unidos y América Latina. El setlist transformó el emparrillado en una auténtica fiesta urbana que puso a bailar a millones de personas en todo el mundo.
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