Voces femeninas, identidad sinaloense y un público entregado dieron vida a un concierto que celebró raíces, memoria y comunidad en Mazatlán...
Mazatlán, Sinaloa.- El Parque Ciudades Hermanas se llenó de energía y sensibilidad la tarde del 16 de noviembre con el concierto “Flores de Amapa”, una velada que reunió a seis destacadas intérpretes —María Inés Ochoa, Regina Orozco, Nathi Velasco, Alejandra Robles, Leiden y LAmenor— acompañadas por la Banda Sinfonense “Granito de Oro” de la UAS, dirigida por Raúl Carrasco y Resino Serrano. Desde antes del anochecer, familias enteras ocuparon el parque para disfrutar de la brisa del malecón y de un ambiente festivo que anticipaba una noche para recordar.
La presentación inició con la fuerza escénica de Keletias, quienes ofrecieron un set cargado de creatividad y raíces sonoras. Sus interpretaciones de Vengo del mar, Desnuda, La niña perdida, Mil años, Pangaiso y Quien sabe conectaron de inmediato con los asistentes, marcando un inicio fresco y poderoso para la jornada musical.
Cuando las intérpretes principales subieron al escenario, la ovación fue instantánea. “Bienvenido Mazatlán a Flores de Amapa”, expresó María Inés Ochoa, desatando aplausos que confirmaron la expectativa del público. Durante su intervención, agradeció al Instituto de Cultura de Mazatlán por el apoyo al proyecto y anunció que a finales de mes el álbum “Flores de Amapa” estará disponible en plataformas digitales, noticia celebrada por la audiencia.
El repertorio viajó por diversas expresiones musicales del noroeste y piezas populares profundamente arraigadas en la memoria colectiva. Desde El Otro México, La India Bonita y Rosita de Olivo —interpretadas por María Inés— hasta Flores de Capomo, Dos seres que se aman y El Sauce y la Palma, cada canción trazó un puente emocional con las raíces sinaloenses. Regina Orozco inyectó carácter con Mi Gusto Es y La Entalladita, mientras Alejandra Robles y Nathi Velasco aportaron matices que enriquecieron la experiencia.
El cierre transformó el parque en una fiesta de orgullo local con El Sinaloense interpretado por todas las artistas, seguido de El Zopilote remojado y El Corrido de Mazatlán a cargo de la banda sinfónica, lo que consolidó la velada como un homenaje pleno a la identidad cultural del puerto.
Al finalizar el concierto, María Inés Ochoa compartió un mensaje que resumió el espíritu de la noche: “Primero que nada, un gran amor por Sinaloa, una pertenencia, un arraigo a nuestra identidad… quiero que se lleven el gran sabor de boca de nuestra tradición musical sinaloense”. Un sentimiento que, sin duda, quedó resonando en quienes presenciaron esta celebración artística.
“Flores de Amapa” se consolidó como una experiencia que va más allá del escenario: un encuentro que celebra la memoria, las raíces y la fuerza de la voz femenina en la tradición musical del noroeste. Cuando el álbum llegue a plataformas digitales, su eco seguirá floreciendo entre quienes vivieron esta noche mágica junto al mar.
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