El bombardeo, uno de los más mortíferos en el oeste de Ucrania en semanas, ocurre horas antes de que el presidente se reúna en Turquía para...
El bombardeo, uno de los más mortíferos en el oeste de Ucrania en semanas, ocurre horas antes de que el presidente se reúna en Turquía para reactivar negociaciones.
Un ataque ruso ocurrido la madrugada de este miércoles en la ciudad occidental ucraniana de Ternópil dejó al menos 20 muertos, incluidos dos niños, además de 66 personas heridas, entre ellas 16 menores, lo que vuelve a poner en entredicho los intentos del presidente Volodímir Zelensky por reimpulsar el proceso de paz con conversaciones previstas para este mismo día en Turquía.
El bombardeo, uno de los más graves registrados en el oeste ucraniano —a cientos de kilómetros del frente— desde el inicio de la invasión rusa en 2022, destruyó varios pisos de un edificio residencial. Durante toda la mañana, equipos de emergencia trabajaron entre los escombros en busca de víctimas, mientras nubes de humo gris cubrían las calles.
Imágenes difundidas por las autoridades mostraron daños severos en viviendas y estructuras, reflejo de la intensidad de las explosiones registradas alrededor de las siete de la mañana. El canciller ucraniano Andriy Sybiga señaló que el ataque evidencia la verdadera naturaleza de los “planes de paz” promovidos por Moscú.
En Rusia, el Kremlin rechazó un reporte del portal Axios que aseguraba que Washington y Moscú trabajaban en un plan secreto para poner fin a la guerra. El portavoz Dmitri Peskov afirmó que “no hay novedades” en posibles negociaciones con Estados Unidos, mientras Ucrania enfrenta una ofensiva que sigue golpeando su infraestructura energética a las puertas del invierno.
Las autoridades de Ternópil alertaron que los incendios provocados por el ataque incrementaron los niveles de cloro en el aire a seis veces más de lo habitual, por lo que pidieron a los 200 mil habitantes permanecer en sus hogares y cerrar ventanas. La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó durante la noche más de 476 drones y 48 misiles en diversas regiones del país.
El impacto de la ofensiva alcanzó también a la región de Járkov, donde al menos 46 personas resultaron heridas, además de otras zonas del oeste. En países vecinos, la tensión creció luego de que Rumania desplegara cazas tras la incursión de un dron ruso en su espacio aéreo, mientras que Moldavia reportó un incidente similar.
De camino a Turquía, Zelensky pidió a los aliados occidentales redoblar la presión contra Rusia. Aseguró que cada ataque contra la población civil demuestra que las medidas actuales no son suficientes. En Ankara, el presidente ucraniano discutirá con su homólogo Recep Tayyip Erdogan las posibles rutas para alcanzar una “paz justa”.
Turquía ha sido sede de tres rondas de diálogo entre Rusia y Ucrania en lo que va del año, aunque los avances se han limitado a intercambios de prisioneros y repatriación de cuerpos de soldados. Moscú confirmó que no enviará delegados a esta reunión, aunque insistió en que mantiene abierta la puerta al diálogo.
En Estados Unidos, el presidente Donald Trump —de regreso en la Casa Blanca desde enero— ha afirmado que utilizará su relación personal con Vladimir Putin para buscar el fin del conflicto. Sin embargo, hasta ahora no existen resultados tangibles, mientras Rusia continúa avanzando lentamente en el frente y Putin exige concesiones territoriales y el fin del apoyo militar occidental a Kiev como condiciones para detener la ofensiva.
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