Marco Rubio y el nuevo canciller venezolano, Oliver Blanco, sostuvieron su primer encuentro en Washington, donde analizaron la renovación in...
Marco Rubio y el nuevo canciller venezolano, Oliver Blanco, sostuvieron su primer encuentro en Washington, donde analizaron la renovación institucional, la liberación de presos políticos y una ruta hacia la transición democrática.
Washington, Estados Unidos.— El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y el recién nombrado ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Oliver Blanco, sostuvieron este lunes 2 de noviembre de 2026 su primera reunión oficial en Washington, en la que abordaron las reformas institucionales necesarias para avanzar hacia la celebración de elecciones libres en el país sudamericano.
El encuentro representa un nuevo paso en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambas naciones, después de la captura de Nicolás Maduro a principios de este año y de los cambios políticos registrados posteriormente en Venezuela.
De acuerdo con un comunicado del Departamento de Estado, los funcionarios analizaron las modificaciones que deberán realizarse en las instituciones venezolanas para establecer condiciones que permitan desarrollar un proceso electoral libre, justo y creíble.
Durante la reunión, Rubio también solicitó al gobierno venezolano continuar con la liberación de las personas que permanecen encarceladas por motivos políticos, una de las exigencias planteadas por Washington dentro del proceso de normalización de las relaciones bilaterales.
El nuevo canciller venezolano manifestó que ambos gobiernos han identificado coincidencias en torno a la recuperación económica y la transformación institucional de Venezuela.
En declaraciones al canal NTN24, Blanco señaló que existe interés en construir una perspectiva de recuperación económica, transformación democrática y convivencia para la población venezolana.
La reunión se desarrolló en las instalaciones del Departamento de Estado, donde ambos funcionarios comparecieron brevemente ante representantes de los medios de comunicación.
Durante su aparición pública, Rubio y Blanco posaron para las fotografías oficiales, aunque no realizaron el tradicional apretón de manos ni respondieron preguntas de los periodistas.
Oliver Blanco asumió la titularidad del Ministerio de Relaciones Exteriores el pasado jueves, después de ser designado por la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Su nombramiento se produjo en sustitución de Félix Plasencia, quien pasó a desempeñarse como responsable de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Presidencia venezolana.
El acercamiento diplomático ocurre mientras la administración del presidente Donald Trump mantiene negociaciones con el gobierno venezolano, incluidas las relacionadas con el sector petrolero, en medio de un proceso de reorganización política e institucional.
Según la información difundida sobre las conversaciones bilaterales, Washington respalda una hoja de ruta que contempla la renovación de organismos fundamentales del Estado venezolano durante los próximos meses.
La propuesta buscaría establecer condiciones para que, durante 2027, la presidenta interina declare vacante la Presidencia y se abra un periodo de seis meses para organizar nuevas elecciones.
Sin embargo, ese calendario forma parte de una ruta política planteada y no constituye todavía una convocatoria electoral formal ni una fecha definitiva para la celebración de los comicios.
La eventual renovación de las instituciones electorales y de otros organismos públicos será uno de los elementos centrales para determinar las condiciones en que podría desarrollarse una nueva elección presidencial.
El encuentro entre Rubio y Blanco también refleja el cambio en la relación entre Washington y Caracas, que durante años estuvo marcada por tensiones diplomáticas, sanciones económicas y desacuerdos sobre la legitimidad de las instituciones venezolanas.
Por ahora, ambos gobiernos mantienen abierto el diálogo sobre las reformas políticas, la situación de los presos políticos y la recuperación económica, mientras continúa la discusión sobre los mecanismos que permitirían avanzar hacia un nuevo proceso electoral.
.png)

