El Departamento de Justicia sostiene que la nueva ley estatal viola la Segunda Enmienda al limitar la comercialización de determinadas pisto...
El Departamento de Justicia sostiene que la nueva ley estatal viola la Segunda Enmienda al limitar la comercialización de determinadas pistolas semiautomáticas susceptibles de ser modificadas con dispositivos ilegales.
Washington, D.C.– El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una demanda contra el estado de California para impugnar una nueva ley que restringe la venta de determinadas pistolas semiautomáticas tipo Glock, al considerar que la medida vulnera los derechos protegidos por la Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense.
La acción legal abre un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno federal y las autoridades californianas sobre la regulación de las armas de fuego y el alcance de las facultades estatales para endurecer los controles en materia de seguridad pública.
La controversia gira en torno a la ley AB 1127, que entró en vigor este 1 de julio y prohíbe la venta de nuevas pistolas semiautomáticas cuyo diseño facilite su conversión en armas completamente automáticas mediante dispositivos ilegales conocidos como Glock switches o interruptores.
La legislación se enfoca en armas que utilizan una barra de gatillo cruciforme, un mecanismo presente en las pistolas Glock y otros modelos similares. Según los impulsores de la norma, esta característica permite instalar con relativa facilidad pequeños dispositivos metálicos o impresos en 3D capaces de transformar un arma semiautomática en una ametralladora.
La prohibición aplica únicamente para la comercialización de nuevas armas con esas características y no afecta a quienes ya poseen legalmente este tipo de pistolas dentro del estado.
El Departamento de Justicia argumentó que la medida constituye una restricción inconstitucional sobre uno de los tipos de armas cortas de uso más común en Estados Unidos.
El fiscal interino Todd Blanche sostuvo que la Segunda Enmienda protege el derecho de los ciudadanos a poseer estas armas y afirmó que el Gobierno federal defenderá los derechos de los propietarios que cumplen con la ley.
La demanda solicita a los tribunales declarar inválida la legislación al considerar que prohíbe armas de uso común, un criterio que ha sido respaldado por diversas resoluciones recientes de la Corte Suprema de Estados Unidos en materia de derechos relacionados con la posesión de armas.
Por su parte, las autoridades de California defendieron la ley al señalar que su objetivo no es prohibir las pistolas Glock, sino impedir la venta de nuevos modelos cuyo diseño facilite modificaciones ilegales para convertirlas en armas automáticas.
Funcionarios estatales sostienen que los fabricantes conocen desde hace años la vulnerabilidad de estos mecanismos y que no han realizado cambios suficientes para impedir su conversión mediante dispositivos clandestinos.
Diversas agencias de seguridad estadounidenses han advertido sobre el incremento del uso de los llamados Glock switches en hechos delictivos. Debido a su bajo costo y reducido tamaño, estos dispositivos pueden convertir una pistola semiautomática en un arma capaz de disparar decenas de proyectiles en pocos segundos.
El litigio podría convertirse en un caso de referencia dentro del debate nacional sobre el control de armas en Estados Unidos, ya que su resolución podría influir en iniciativas similares promovidas por otros estados para limitar la comercialización de armas susceptibles de ser modificadas ilegalmente.
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