Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “Memoria selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el presente, y opti...
Entre Veredas
Marco Antonio
Lizárraga
“Memoria
selectiva para recordar lo bueno, prudencia lógica para no arruinar el
presente, y optimismo desafiante para encarar el futuro”, Isabel Allende (1942-
) Escritora chilena
¿NUEVAS CARAS?
El diputado
federal Jesús Ibarra Ramos se ha convertido en uno de los perfiles que
comienzan a posicionarse dentro de Morena rumbo a la sucesión gubernamental de
Sinaloa en 2027.
Aunque durante
años mantuvo un perfil más técnico y legislativo que mediático, en los últimos
meses ha comenzado a mostrarse como un actor político con aspiraciones claras y
discurso propio dentro del morenismo sinaloense.
Originario de
Culiacán y formado académicamente en el área económica y administrativa, Ibarra
Ramos es licenciado en Economía y cuenta con estudios de maestría en
Administración Pública y Políticas Públicas por el Tecnológico de Monterrey.
Además, ha
complementado su preparación con diplomados en análisis político, marketing
político y temas anticorrupción en instituciones internacionales.
Su carrera
política comenzó fuera de Morena. Militó inicialmente en Nueva Alianza y
posteriormente transitó hacia el movimiento encabezado por Andrés Manuel López
Obrador.
En su
trayectoria ha ocupado distintos cargos administrativos y legislativos, tanto
en gobiernos federales como en el Congreso de Sinaloa.
Fue diputado
local en dos ocasiones y actualmente ocupa una curul en la Cámara de Diputados
federal representando al Distrito 5 de Sinaloa, con cabecera en Culiacán.
Uno de los
rasgos que distinguen a Jesús Ibarra es que suele construir su discurso desde
la parte técnica y económica.
En distintas
intervenciones públicas ha insistido en que Sinaloa necesita reactivar su
economía, fortalecer la inversión y reconstruir la confianza social en medio de
la crisis de inseguridad y desgaste político que vive el estado.
En el terreno
político, Ibarra representa una corriente distinta a los grupos tradicionales
de Morena en Sinaloa.
No pertenece al
círculo más cercano del rochismo histórico ni tampoco forma parte de los
bloques más radicales del partido. Esa condición podría jugarle a favor como
una figura de conciliación, aunque también limita, hasta ahora, su estructura
territorial frente a perfiles con mayor presencia electoral y movilización
interna.
En mayo de 2026
confirmó públicamente que buscará registrarse como aspirante a coordinar los
Comités de Defensa de la Cuarta Transformación en Sinaloa, figura que Morena
utiliza como antesala para definir candidaturas a gubernaturas.
El legislador
aseguró que participará en el proceso interno y llamó a construir unidad entre
sectores políticos, empresariales y sociales.
Dentro del
tablero morenista, su nombre aparece junto al de figuras como Imelda Castro
Castro, María Teresa Guerra Ochoa y Graciela Domínguez Nava, quienes también
han sido mencionadas como posibles aspirantes rumbo a 2027.
El contexto
político actual también abre espacio para nuevos perfiles dentro de Morena.
La crisis
derivada de las investigaciones y tensiones políticas que rodean actualmente a
la política sinaloense ponen en el escenario a Jesús Ibarra que intenta posicionarse como un perfil más
institucional, menos confrontativo y con un discurso enfocado en gobernabilidad
y reconstrucción económica.
Sin embargo, su
principal reto será crecer en conocimiento popular. Aunque dentro de los
círculos políticos y legislativos es reconocido como un operador serio y
preparado, todavía enfrenta el desafío de conectar con amplios sectores
ciudadanos y construir una estructura territorial competitiva en un estado
donde las campañas siguen dependiendo fuertemente del territorio, la
movilización y los acuerdos políticos.
Aun así, su
destape confirma que Morena ya comenzó a mover piezas rumbo al 2027, y Jesús
Ibarra Ramos busca dejar de ser únicamente un perfil legislativo para
convertirse en un actor de peso dentro de la sucesión sinaloense.
No le quiten la
vista.
DOMINGO 7
Domingo “Mingo”
Vázquez Márquez se ha consolidado como uno de los personajes políticos con
mayor presencia regional en el norte de Sinaloa, particularmente en el
municipio de Ahome, donde ha construido una base política propia a partir de su
imagen de gestor social, empresario agrícola y figura cercana a los sectores
populares.
Aunque durante
años mantuvo un perfil más ciudadano y empresarial, su irrupción formal en la
política lo colocó rápidamente como un actor competitivo dentro del escenario
sinaloense. Su nombre tomó fuerza especialmente tras las elecciones municipales
de Ahome, donde logró posicionarse como una figura capaz de disputar el poder
territorial en uno de los municipios políticamente más importantes del estado.
En la
actualidad, uno de los movimientos políticos más relevantes en su trayectoria
ha sido su incorporación al Partido Verde Ecologista de México, instituto
político desde el cual busca construir una nueva plataforma de crecimiento
político en Sinaloa.
La llegada de
“Mingo” al Partido Verde no es un movimiento menor. En el contexto estatal, el
PVEM ha comenzado a fortalecerse territorialmente y a buscar perfiles
ciudadanos y regionales que le permitan ampliar su presencia más allá de la
alianza tradicional con Morena. Ahí es donde Domingo Vázquez encaja como una
figura estratégica para el norte del estado.
Su incorporación
también representa para el Verde la posibilidad de tener un liderazgo con
presencia real en Ahome, una zona clave electoralmente por su peso económico,
agrícola y poblacional. Mientras otros partidos enfrentan desgaste o
fragmentación interna, el PVEM intenta posicionarse como una fuerza con
identidad propia, y “Mingo” se ha convertido en uno de sus rostros más visibles
en la región.
Además, el
discurso de Domingo Vázquez ha comenzado a alinearse con algunas de las
banderas impulsadas por el Partido Verde: desarrollo regional, apoyo al sector
productivo, políticas sociales y cercanía con comunidades rurales y agrícolas.
Esa combinación le ha permitido mantener conexión con sectores ciudadanos que
no necesariamente se identifican con la política tradicional.
Dentro del
escenario rumbo al 2027, el nombre de Domingo Vázquez aparece constantemente en
las conversaciones sobre una eventual candidatura importante bajo las siglas
del PVEM, ya sea en Ahome o incluso dentro de un proyecto estatal de mayor
alcance.
Políticamente,
“Mingo” representa para el Verde un perfil competitivo que combina estructura
territorial, reconocimiento ciudadano y capacidad de movilización. En un
escenario donde el Partido Verde busca ganar mayor autonomía política en
Sinaloa, perfiles como el suyo cobran relevancia.
Su principal
fortaleza continúa siendo el norte del estado. Ahí ha consolidado operadores
políticos, relaciones con sectores productivos y una narrativa regionalista
enfocada en que Ahome y el norte de Sinaloa recuperen mayor peso en las
decisiones estatales.
No obstante, el
reto para Domingo Vázquez será transformar ese liderazgo regional en un
proyecto estatal más amplio. Aunque en Ahome tiene alto nivel de
reconocimiento, todavía necesita crecer políticamente en el centro y sur de
Sinaloa para aspirar a escenarios de mayor dimensión.
Aun así, su
incorporación al Partido Verde Ecologista de México lo coloca dentro de una
nueva etapa política. Ya no solo es visto como un actor ciudadano o un
liderazgo regional aislado, sino como parte de una estructura partidista que
busca jugar un papel más relevante en la sucesión política de Sinaloa rumbo al
2027.
ENFOQUES
La
administración municipal encabezada por Estrella Palacios Domínguez comienza a
consolidar una ruta de trabajo enfocada en infraestructura urbana, servicios
públicos y atención territorial, áreas que históricamente representan algunas
de las principales demandas ciudadanas en Mazatlán.
Los avances
dados a conocer al cierre de mayo reflejan una estrategia orientada a
fortalecer la operatividad del municipio mediante acciones visibles y de
impacto directo en la vida cotidiana de la población. Programas como
“Mazbachetón”, la limpieza de canales pluviales y el raspado de caminos rurales
muestran un enfoque práctico que busca atender rezagos urbanos y mejorar las
condiciones de movilidad y seguridad.
La reparación de
más de 2 mil baches acumulados durante el año representa una de las acciones
más sensibles para la ciudadanía, debido a que el estado de las vialidades
suele ser uno de los principales indicadores con los que la población evalúa el
desempeño de los gobiernos municipales. En ese sentido, el Ayuntamiento parece
apostar por mantener presencia constante en colonias y sectores con necesidades
históricas de mantenimiento urbano.
De igual forma,
la limpieza de 36 kilómetros de canales pluviales adquiere relevancia ante la
cercanía de la temporada de lluvias. Más allá del aspecto operativo, estas
acciones preventivas reflejan una intención de reducir riesgos y anticiparse a
posibles afectaciones derivadas de fenómenos meteorológicos, particularmente en
zonas vulnerables del municipio.
Otro de los
puntos relevantes es el trabajo realizado en comunidades rurales mediante el
programa “Camino al Andar”, con 260 kilómetros de caminos raspados. Este tipo
de acciones permiten fortalecer la conectividad entre comunidades y facilitan
actividades económicas, productivas y de movilidad para habitantes de la zona
rural.
En materia de
obra pública, las 79 obras reportadas dentro del programa “Mazatlán en Marcha
2026”, junto con una inversión de 173 millones de pesos, reflejan una dinámica
de ejecución importante durante los primeros meses del año. La apuesta
municipal parece enfocarse en distribuir obras y acciones en distintos sectores
de la ciudad y comunidades, buscando mantener equilibrio entre desarrollo
urbano, atención social y crecimiento turístico.
Mazatlán
enfrenta actualmente el reto de sostener su crecimiento económico y turístico
sin descuidar las necesidades de infraestructura básica y servicios públicos.
En ese contexto, la administración de Estrella Palacios busca construir una
gestión centrada en resultados medibles y en acciones de impacto inmediato para
la población.
Si bien aún
queda camino por recorrer y desafíos importantes por atender, particularmente
en temas de crecimiento urbano, movilidad y servicios, los primeros avances
presentados muestran una administración que intenta mantener ritmo operativo y
presencia territorial en distintos puntos del municipio.
Conforme avance
el año, uno de los principales retos será mantener la capacidad de respuesta y
continuidad de las obras y programas, especialmente en una ciudad que continúa
expandiéndose y elevando sus exigencias en materia de infraestructura y calidad
de vida.
marcoantoniolizarraga@entreveredas.com.mx
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