Mazatlán, Sinaloa - Un accidente vehicular de considerables proporciones se registró por la avenida Camarón-Sábalo, a la altura de los campo...
Mazatlán, Sinaloa - Un accidente vehicular de considerables proporciones se registró por la avenida Camarón-Sábalo, a la altura de los campos de golf, donde una camioneta golpeó por alcance a un automóvil que terminó volcado dentro de un canal pluvial. Afortunadamente, no se reportaron personas lesionadas.
De acuerdo con la información proporcionada por oficiales de tránsito presentes en el lugar, el incidente ocurrió cuando el conductor de una camioneta tipo Vagoneta Town & Country, color gris, descendía del puente de la Marina en dirección de norte a sur, aparentemente a exceso de velocidad. Al llegar a la altura de los campos de golf de la Marina El Cid, colisionó por detrás a un vehículo Nissan Versa de modelo reciente.
El fuerte impacto provocó que el Nissan Versa fuera proyectado hacia la derecha, cayendo en el interior del canal pluvial, donde quedó con las llantas hacia arriba. El conductor de la camioneta perdió el control del volante, atravesó dos carriles y el camellón central, derribando bloques de concreto y rompiendo una malla de fierro, quedando embancado entre los bloques.
El reporte al número de emergencias movilizó a elementos de Bomberos Veteranos Mazatlán, así como a agentes de tránsito y personal de Protección Civil Municipal. También llegaron refuerzos de otro camión de Bomberos Mazatlán y paramédicos de la Cruz Roja.
Los Bomberos Veteranos utilizaron una escalera para auxiliar a una pareja de jóvenes que habían salido del vehículo, identificados como Sebastián y Karla Itzel, de 21 y 19 años respectivamente. Ambos resultaron ilesos, aunque la joven presentó una crisis nerviosa y fue valorada por los paramédicos.
El conductor de la camioneta, identificado como Juan Carlos “B”, de 29 años, fue evaluado y se encontraba ileso, salvo un ligero malestar ocasionado por el cinturón de seguridad. Sin embargo, los paramédicos notaron que presentaba aliento etílico.
Los agentes de tránsito se encargaron de realizar el peritaje correspondiente para deslindar responsabilidades, mientras que los ajustadores de las empresas de seguros se hicieron cargo de los daños materiales.


