Sobre el camino Benjamín Bojórquez Olea. Con este nivel de candidatos en nuestra aldea, Alvaradense, perdemos todos; la opción es ver dónde...
Sobre el camino
Benjamín Bojórquez Olea.
Con este nivel de candidatos en nuestra aldea, Alvaradense, perdemos todos; la opción es ver dónde perdemos menos.
Esa máxima es de los primeros refranes que nos enseñaron los padres, los abuelos y solo la edad nos hace comprender que es absolutamente cierto. Sin duda que la contienda electoral transcurriría entre ofertas demagógicas, acusaciones históricas; compromisos que no podrán ser cumplidos en el corto o en el mediano plazo, acarreos masivos y/o selectivos para mostrar el músculo simulador; provocaciones a los adversarios políticos, amenazas de muerte y asesinatos de contendientes y de gente cercana, enemistades gratuitas que afectarían entornos, otrora cercanos, entre otras lindezas más.
Es increíble que este sea el proceso electoral aldeano de una muy probable reelección que no ofrece absolutamente nada, solamente confeti e inseguridad y una falta de talento y relaciones para rasurar recursos de la federación y del estado inigualables. A veces la democracia te juega chueco y actúa contra sí misma, como lo acabamos de ver en el 2021 y estamos a punto de ver algo similar en la rosca.
La ruta hacia el cambio, el desarrollo y la transparencia de Salvador Alvarado, ese fue el título de la anterior campaña del panista purificado, Armando Camacho Aguilar, con los temas crecimiento económico, empleo; transparencia, Infraestructura y desarrollo; pobreza y desigualdad social, con su slogan “el pueblo manda”.
La candidata morenista a la alcaldía de Salvador Alvarado, Lupita de Camacho, pero que muy en el fondo es más panista que el apellido Clouthier, a juicio de muchos, no puede ofrecer nada, ya que su marido con el apelativo de “iguano” no ha podido cumplir hasta la fecha nada de lo que ha prometido desde que presentó su “Plan de Desarrollo Municipal”, un alcalde sin relaciones, sin visión, sin luchar por un mejor presupuesto anual, pero convencido que su enriquecimiento personal tiene olor fétido.
Lupita de Camacho trae un derroche de recursos con la firma y autorización del erario Alvaradense, empeñada en ganar, sin embargo, lo que no dicen es que en algunos sectores de la población la han confrontado, la han abucheado y hasta ha sido objeto de reclamos masivos, incluso le han dicho “si tu marido no hizo nada, solo se han enriquecido, no creemos que tú vayas hacer algo”.
El caldo electoral en Salvador Alvarado está muy turbio, no hay nada para nadie aún… Como es posible que candidatos o candidatas como Liliana Cárdenas Valenzuela que tuvo la oportunidad y coyuntura nacional y estatal para ser considerada la mejor alcalde del municipio Alvaradense, pues el parentesco con un hombre cercano a Palacio Nacional en la época del Peñanietismo era envidiable, pues contaba con todas las puertas abiertas de todas las dependencias federales del gobierno, sin embargo, nuevamente anda de política, pues el comentario social sobre ella es de no tiene vergüenza, no tiene llenadera, no se harta de ordeñar al pueblo.
Sobre Movimiento Ciudadano, la gente dice que no levanta pese a tener un candidato sin mancha y considerado un ciudadano ejemplar; y sobre el PAS y la coalición opositora del PRI, PAN y PRD la gente está escéptica… Ni a cuál irle.
Los demás candidatos a la alcaldía de Salvador Alvarado tanto del Verde y el PES se les considera personas de bien, pero, sobre todo, con buenas intenciones, pero en política las buenas causas no se consideran suficiente para enfrentar al oficialismo y al descaro de los que hoy gobiernan la aldea.
Lo cierto es que la candidata del oficialismo aldeano Lupita de Camacho trae la delantera a base de un derroche de recursos públicos, compromisos con el tema de facto, pero no ofrece nada, simplemente lo mismo que ha ofrecido su marido y que se considera uno de los peores alcaldes de la historia del municipio desde su municipalización.
Lupita “de iguano” ha demostrado en lo que va de su prematura campaña, con tanta hilaridad un “bla, bla, bla” que solamente juega con los sentimientos del pueblo, su falta de capacidad y la misma tendencia administrativa del actual gobierno local intentará comer rábano sin hacer gestos, una fiel copia de la actual administración, pero que trae dormidos a unos cuantos caciques aduladores que se han beneficiado y se han reído del pueblo a través del aplauso y sus cargos públicos.
GOTITAS DE AGUA:
Necesitamos un nuevo sistema político, que no sea manejado por políticos sino por ciudadanos, cada día sale a la luz cuanto robadero han realizado todos los políticos desde el más insignificante hasta el más alto que ahora es AMLO… Si realmente queremos salir adelante como localidad Alvaradense, debemos derrocar este sistema político podrido desde sus cimientos, que no salvará a ningún ciudadano
Nuevamente seguirán eligiendo al que seguirá robando en Salvador Alvarado, a merced de carteles del narco y favoreciendo proveedores que inflan presupuestos y se enriquecen entre gobierno y particulares.
Estas últimas letras están en el discurso oficial de campaña de la esposa del alcalde de “Tierra Santa”, Salvador Alvarado, Armando Camacho Aguilar, y de ser mentira todo lo dicho en esta columna, que diga el alcalde si en realidad estamos equivocados, o bien, sufrimos de una ceguera permanente. O despierta querido pueblo Alvaradense, o se los carga el payaso. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos Mañana” …
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