Los hilos del poder Cuauhtémoc Ramos Escobar Entre los grandes pendientes que tiene el gobierno de Mario López Valdez, están la construcción...
Los hilos del poder
Cuauhtémoc Ramos Escobar
Entre los grandes pendientes que tiene el gobierno de Mario López Valdez, están la construcción de los hospitales generales de Culiacán y Mazatlán, y si bien, los dos nosocomios fueron licitados por la pasada legislatura, los diputados actuales dejaron sin aprobación la propuesta de modificar el decreto 976, que enajena el 25 por ciento de los fondos de las participaciones federales que le corresponden al estado para los próximos 25 años, considerándose la propuesta como una enorme descapitalización de los recursos provenientes de la federación que se destinan a obras prioritarias y de gran sentido social .
No es del todo descabellado el proyecto de mejorar el servicio hospitalario de Sinaloa, como fue propuesto por el sector oficial, pero el asunto se polemizó porque las obras estarían a cargo de empresarios coludidos, o al menos identificados con el expresidente Carlos Salinas de Gortari (un cuñado), y porque la otra parte de la obra sería entregada al empresario Olegario Vázquez Raña, del grupo hospitalario Ángeles, y hermano del fallecido Mario Vázquez Raña, propietario de la Organización Editorial Mexicana (OEM) con representación periodística en el país.
El no contar el estado el capital ni la capacidad suficiente para obtener recursos por los canales tradicionales para las obras de los hospitales generales de Culiacán y Mazatlán, y motivado por el Secretario de Salud, Ernesto Echeverría Aispuro, el gobernador Mario López Valdez que todo lo monumental le entusiasma y no se mide cuando se trata de gastar, echando manos a la obra maniobró con los diputados de la legislatura anterior, para que le licitaran su iniciativa y le aprobaran la nueva propuesta de endeudamiento y se la aprobaron.
Pero fueron estos, los actuales (y no aquellos) diputados los que atoraron la aprobación a costa de no ocasionarle un endeudamiento mayor a los sinaloenses, porque para la construcción de las dos obras sería mediante el sistema de “Asociación Pública Privada” que de este año se mantiene estancada, pero el secretario de salud, Echeverría Aispuro, se siente confiado que en 2016 saldrá de la misma manera como salió aprobada y con enajenación, del 25 por ciento de las participaciones federales, el empréstito para el mejoramiento de la infraestructura de educación en días recientes. Al Secretario de Salud, esa probación para el recurso educativo le da confianza que los hospitales proyectados se puedan construir en el año 2016.
Echeverría confía que la insistencia para la construcción de los hospitales fructifique el año próximo, es su reto como funcionario del gobierno de Malova. Y echa trazas: “ojalá podamos sustituir el Hospital General de Culiacán y el Hospital General de Mazatlán. Ese es un reto personal del funcionario, porque una vez construidos se puede decir que en Sinaloa se cuenta al cien por ciento con una red hospitalaria.
Y nosotros, si nosotros, creemos que los diputados podrían aprobar lo necesario, porque el 2016 es “Año de Hidalgo”, y los muchos millones que traen los hospitales, a los diputados de algo les podrán servir, y no precisamente para ponerles media suela a sus zapatos.
Veredes pues… cosas veredes.
Cuauhtémoc Ramos Escobar
Entre los grandes pendientes que tiene el gobierno de Mario López Valdez, están la construcción de los hospitales generales de Culiacán y Mazatlán, y si bien, los dos nosocomios fueron licitados por la pasada legislatura, los diputados actuales dejaron sin aprobación la propuesta de modificar el decreto 976, que enajena el 25 por ciento de los fondos de las participaciones federales que le corresponden al estado para los próximos 25 años, considerándose la propuesta como una enorme descapitalización de los recursos provenientes de la federación que se destinan a obras prioritarias y de gran sentido social .
No es del todo descabellado el proyecto de mejorar el servicio hospitalario de Sinaloa, como fue propuesto por el sector oficial, pero el asunto se polemizó porque las obras estarían a cargo de empresarios coludidos, o al menos identificados con el expresidente Carlos Salinas de Gortari (un cuñado), y porque la otra parte de la obra sería entregada al empresario Olegario Vázquez Raña, del grupo hospitalario Ángeles, y hermano del fallecido Mario Vázquez Raña, propietario de la Organización Editorial Mexicana (OEM) con representación periodística en el país.
El no contar el estado el capital ni la capacidad suficiente para obtener recursos por los canales tradicionales para las obras de los hospitales generales de Culiacán y Mazatlán, y motivado por el Secretario de Salud, Ernesto Echeverría Aispuro, el gobernador Mario López Valdez que todo lo monumental le entusiasma y no se mide cuando se trata de gastar, echando manos a la obra maniobró con los diputados de la legislatura anterior, para que le licitaran su iniciativa y le aprobaran la nueva propuesta de endeudamiento y se la aprobaron.
Pero fueron estos, los actuales (y no aquellos) diputados los que atoraron la aprobación a costa de no ocasionarle un endeudamiento mayor a los sinaloenses, porque para la construcción de las dos obras sería mediante el sistema de “Asociación Pública Privada” que de este año se mantiene estancada, pero el secretario de salud, Echeverría Aispuro, se siente confiado que en 2016 saldrá de la misma manera como salió aprobada y con enajenación, del 25 por ciento de las participaciones federales, el empréstito para el mejoramiento de la infraestructura de educación en días recientes. Al Secretario de Salud, esa probación para el recurso educativo le da confianza que los hospitales proyectados se puedan construir en el año 2016.
Echeverría confía que la insistencia para la construcción de los hospitales fructifique el año próximo, es su reto como funcionario del gobierno de Malova. Y echa trazas: “ojalá podamos sustituir el Hospital General de Culiacán y el Hospital General de Mazatlán. Ese es un reto personal del funcionario, porque una vez construidos se puede decir que en Sinaloa se cuenta al cien por ciento con una red hospitalaria.
Y nosotros, si nosotros, creemos que los diputados podrían aprobar lo necesario, porque el 2016 es “Año de Hidalgo”, y los muchos millones que traen los hospitales, a los diputados de algo les podrán servir, y no precisamente para ponerles media suela a sus zapatos.
Veredes pues… cosas veredes.
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