Opinión Aarón Irízar López El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ha impulsado desde el inicio de su Gobierno, diversas re...
Opinión
Aarón Irízar López
El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ha impulsado desde el inicio de su Gobierno, diversas reformas estructurales para la transformación del país, proceso que ha sido reconocido por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Estas están dando resultados tangibles para los mexicanos, sobre todo, en materia económica. Las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre el desempeño económico son reveladoras. Al tercer trimestre de 2015, la economía mexicana creció 2.6 por ciento, mayor al observado en el mismo periodo de 2014 de 2.3 por ciento y al estimado por los analistas. Con ello, el crecimiento promedio acumulado asciende a 2.5 por ciento, el cual se ubica inclusive por arriba del registrado durante todo el año pasado.
Estamos creciendo por encima de las economías de América Latina, mientras las perspectivas globales se han venido revisando a la baja. Este dinamismo económico ha tenido como motor el fortalecimiento del mercado, el cual a su vez se ha visto impulsado fundamentalmente por el consumo privado y la inversión, ante la evolución favorable del mercado laboral y la inflación, que han tenido un impacto positivo en el poder adquisitivo real de los mexicanos.
Basta mencionar que entre enero y octubre de 2015, las ventas a tiendas totales y a tiendas iguales de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad) aumentaron a una tasa real anual de 7.3 y 3.6 por ciento, respectivamente. Es importante mencionar que la dinámica registrada en las ventas a tiendas iguales es la más alta para igual periodo desde 2006. Por otro lado, las ventas de automóviles crecieron 19.6 por ciento anual, el mayor para el periodo desde 2000.
Entre enero y agosto, la inversión fija bruta creció 5 por ciento en relación al mismo lapso del año pasado, siendo el mayor crecimiento desde 2012.
Los precios se mantienen estables. Por primera vez en la historia del país, se tuvo una inflación anual de 2.27 por ciento en la primera mitad de noviembre, el nivel más bajo que se tenga registro y que se ubica por debajo de las expectativas.
Durante los primeros nueve meses de 2015, captamos 21 mil 585.6 millones de dólares por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), cifra que representa 41 por ciento más que en el mismo periodo de 2014, acumulando un total de 91 mil 896.3 millones de dólares en lo que va del sexenio; mientras que las remesas familiares sumaron 18 mil 624 millones de dólares, hilando ocho meses consecutivos de tasas anuales de crecimiento.
Es importante señalar que el Gobierno mexicano recibirá alrededor de 6.5 mil millones de dólares como pago por las coberturas petroleras contratadas para 2015, es decir, un poco más de 104 mil millones de pesos, recursos que se usarán en el presupuesto de 2016.
La economía mexicana da muestras de estabilidad. Los resultados arrojados a la fecha representan un cambio importante en el escenario previsto originalmente para el cierre de 2015 e inclusive para el 2016, mejorando las estimaciones realizadas, aún en un contexto global donde hay volatilidad e incertidumbre.
Estos avances, nos motivan a trabajar más a fin de fortalecer la tendencia positiva del consumo, la inversión y el crecimiento económico, en beneficio de las familias mexicanas.
El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, ha impulsado desde el inicio de su Gobierno, diversas reformas estructurales para la transformación del país, proceso que ha sido reconocido por organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE).
Estas están dando resultados tangibles para los mexicanos, sobre todo, en materia económica. Las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) sobre el desempeño económico son reveladoras. Al tercer trimestre de 2015, la economía mexicana creció 2.6 por ciento, mayor al observado en el mismo periodo de 2014 de 2.3 por ciento y al estimado por los analistas. Con ello, el crecimiento promedio acumulado asciende a 2.5 por ciento, el cual se ubica inclusive por arriba del registrado durante todo el año pasado.
Estamos creciendo por encima de las economías de América Latina, mientras las perspectivas globales se han venido revisando a la baja. Este dinamismo económico ha tenido como motor el fortalecimiento del mercado, el cual a su vez se ha visto impulsado fundamentalmente por el consumo privado y la inversión, ante la evolución favorable del mercado laboral y la inflación, que han tenido un impacto positivo en el poder adquisitivo real de los mexicanos.
Basta mencionar que entre enero y octubre de 2015, las ventas a tiendas totales y a tiendas iguales de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (Antad) aumentaron a una tasa real anual de 7.3 y 3.6 por ciento, respectivamente. Es importante mencionar que la dinámica registrada en las ventas a tiendas iguales es la más alta para igual periodo desde 2006. Por otro lado, las ventas de automóviles crecieron 19.6 por ciento anual, el mayor para el periodo desde 2000.
Entre enero y agosto, la inversión fija bruta creció 5 por ciento en relación al mismo lapso del año pasado, siendo el mayor crecimiento desde 2012.
Los precios se mantienen estables. Por primera vez en la historia del país, se tuvo una inflación anual de 2.27 por ciento en la primera mitad de noviembre, el nivel más bajo que se tenga registro y que se ubica por debajo de las expectativas.
Durante los primeros nueve meses de 2015, captamos 21 mil 585.6 millones de dólares por concepto de Inversión Extranjera Directa (IED), cifra que representa 41 por ciento más que en el mismo periodo de 2014, acumulando un total de 91 mil 896.3 millones de dólares en lo que va del sexenio; mientras que las remesas familiares sumaron 18 mil 624 millones de dólares, hilando ocho meses consecutivos de tasas anuales de crecimiento.
Es importante señalar que el Gobierno mexicano recibirá alrededor de 6.5 mil millones de dólares como pago por las coberturas petroleras contratadas para 2015, es decir, un poco más de 104 mil millones de pesos, recursos que se usarán en el presupuesto de 2016.
La economía mexicana da muestras de estabilidad. Los resultados arrojados a la fecha representan un cambio importante en el escenario previsto originalmente para el cierre de 2015 e inclusive para el 2016, mejorando las estimaciones realizadas, aún en un contexto global donde hay volatilidad e incertidumbre.
Estos avances, nos motivan a trabajar más a fin de fortalecer la tendencia positiva del consumo, la inversión y el crecimiento económico, en beneficio de las familias mexicanas.
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