Con un doblete de Carlos Baltazar en el cierre del partido, La Franja logró darle la vuelta a un marcador adverso y arrancó el torneo con un...
Con un doblete de Carlos Baltazar en el cierre del partido, La Franja logró darle la vuelta a un marcador adverso y arrancó el torneo con una victoria memorable ante Xolos.
Puebla, Puebla.– El regreso de la Liga MX no pudo tener un mejor estreno. En un partido cargado de drama, intensidad y emociones al límite, Puebla venció 4-3 a Tijuana en el Estadio Cuauhtémoc, protagonizando una remontada que quedará en la memoria de su afición y que dejó claro que el fútbol mexicano no entiende de guiones predecibles.
El primer tiempo fue un engañoso preludio de lo que vendría. Aunque ambos equipos mostraron buenas intenciones, faltó profundidad. La oportunidad más clara fue para los locales al minuto 26, cuando Fernando Monárrez falló un penalti que pudo cambiar la historia. Xolos resistió el empuje inicial y se marchó al descanso con la sensación de tener el control.
La segunda mitad fue un torbellino. En apenas siete minutos, Kevin Castañeda silenció el estadio con un doblete: primero desde el punto penal y luego con un toque sutil tras asistencia de Ramiro Árciga, colocando el 0-2 que parecía definitivo.
Pero Puebla no se rindió. Ricardo Marín descontó al 67’ con un remate dentro del área, encendiendo la esperanza, y apenas dos minutos más tarde Álvaro Burgos igualó el marcador (2-2) desatando la euforia en las gradas. En menos de cinco minutos, el partido había cambiado de dueño.
Tijuana reaccionó de inmediato y al 70’ Mourad El Ghezouani devolvió la ventaja (2-3) con un cabezazo tras centro de Árciga. El marcador parecía sentenciado, pero la historia aún guardaba su clímax.
Desde el banquillo emergió el héroe inesperado: Carlos Baltazar, quien al 83’ empató el duelo con un disparo imposible para el arquero. Y cuando todo apuntaba a un empate, el mediocampista repitió la hazaña al 90+5’, con otro disparo lejano que se clavó en el ángulo, desatando el rugido de un estadio enloquecido.
El cierre fue pura emoción. Los jugadores poblanos se fundieron en un abrazo de incredulidad, mientras su afición celebraba una remontada épica. Por su parte, Tijuana se marchó frustrado, tras dejar escapar una victoria que parecía segura.
Con este resultado, Puebla arranca el Apertura 2025 con tres puntos de oro, no solo por lo que valen en la tabla, sino por el golpe anímico que representan. La garra, la fe y la insistencia fueron sus mejores armas en una noche donde el fútbol mostró su cara más apasionante. Si este fue el inicio del torneo, el espectáculo promete no bajar el ritmo.
.png)

