La propuesta de exentar completamente del Impuesto Sobre la Renta al aguinaldo podría beneficiar a millones de empleados en México, pero gen...
La propuesta de exentar completamente del Impuesto Sobre la Renta al aguinaldo podría beneficiar a millones de empleados en México, pero generaría un impacto fiscal de hasta 48 mil millones de pesos, advierte especialista de la UAS.
Culiacán, Sinaloa.- Eliminar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) al aguinaldo podría representar un respiro económico para millones de trabajadores mexicanos, aunque también implicaría un fuerte golpe a las finanzas públicas. De acuerdo con estimaciones preliminares, el costo fiscal de esta medida oscilaría entre 20 mil y 48 mil millones de pesos, lo que abre el debate entre el beneficio inmediato al trabajador y la sostenibilidad de los ingresos del Estado.
El doctor Sergio Enrique Beltrán Noriega, académico de la Facultad de Contaduría y Administración de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), explicó que actualmente el aguinaldo está exento del ISR únicamente hasta por 30 Unidades de Medida y Actualización (UMA), equivalentes a 3 mil 394 pesos con 20 centavos. “Todo monto que exceda esa cantidad debe tributar conforme a la ley vigente; la propuesta busca que el aguinaldo completo quede libre del impuesto, como una medida de apoyo ante la desigualdad salarial y el aumento del costo de vida”, detalló.
Beltrán Noriega recordó que el aguinaldo es una prestación obligatoria que debe pagarse antes del 20 de diciembre, equivalente a 15 días de salario si el trabajador cumplió el año completo. “Los legisladores argumentan que este ingreso suele destinarse a pagar deudas, cubrir gastos de temporada o solventar necesidades básicas, por lo que eximirlo del ISR significaría un verdadero respiro económico”, señaló.
Sin embargo, el académico advirtió que detrás de la aparente “bondad” de la medida se esconde un desafío fiscal de gran magnitud. “Es muy fácil presentar una iniciativa de ley, pero hay que considerar su efecto recaudatorio y el impacto en la estabilidad económica del Estado”, subrayó.
Entre los argumentos a favor, se plantea que el dinero no retenido por concepto de ISR podría incentivar el consumo y fortalecer la economía interna a través del gasto en bienes y servicios. No obstante, el especialista apuntó que en la realidad la mayoría de los trabajadores destina su aguinaldo a saldar deudas o ahorrar, lo que reduce el impacto multiplicador sobre el mercado interno.
“El problema es que la inflación sigue presionando los bolsillos; los precios suben cada semana, aunque las estadísticas digan otra cosa. Más que una exención aislada, se necesitan políticas integrales que equilibren la carga fiscal y fortalezcan el poder adquisitivo del trabajador”, concluyó Beltrán Noriega.
.png)

