El banco central de Estados Unidos tomó esa determinación ante los efectos de los aranceles. Alerta por los riesgos de una mayor inflación y...
El banco central de Estados Unidos tomó esa determinación ante los efectos de los aranceles. Alerta por los riesgos de una mayor inflación y desempleo
La Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos no cedió a las presiones de Donald Trump para que baje la tasa de interés y la dejó en su rango actual, a la espera de ver cómo evoluciona la situación económica, sobre la que admitió que hay una incertidumbre elevada. El Comité Federal de Mercado Abierto, que es el órgano encargado de determinar la política monetaria, indicó que mantiene el rango entre 4.25% y 4.5 por ciento.
El presidente de la Fed, Jerome Powell, señaló que, aunque es probable que si prosiguen los aumentos arancelarios provoquen un incremento de la inflación, una desaceleración del crecimiento económico y un alza del desempleo, de momento la economía sigue sólida. “El mercado laboral es sólido y la inflación es baja. Podemos permitirnos ser pacientes, mientras la situación evoluciona. Además, no está claro qué es adecuado hacer”.
El desencuentro entre Powell y Trump comenzó antes de que el republicano iniciara su segundo mandato. El presidente no sólo le ha recriminado actuar tarde, sino que también asegura saber más que él y hasta lo amenazó con el despido, algo que no le permite la ley.
“Nosotros vamos a seguir haciendo lo mismo: usar nuestras herramientas para fomentar el máximo empleo y la estabilidad de precios en beneficio del pueblo estadounidense”, dijo Powell en referencia a Trump.
Hay tres escenarios en los que actúa la Fed. Cuando sube la tasa de interés es para controlar la inflación. Cuando la baja, el costo de los préstamos bancarios disminuye y provoca una caída en las tasas hipotecarias, por ejemplo. Y el tercero es mantener la tasa: “Podemos esperar y actuar cuando esté claro qué es adecuado hacer. Hoy no hay una razón para tomar una decisión”, explicó Powell, quien reiteró que no tiene prisa: “Si los grandes aumentos arancelarios anunciados se mantienen, es probable que generen un aumento de la inflación, una desaceleración del crecimiento económico y un incremento del desempleo”.
Economistas estiman que es probable que el banco central recorte las tasas hasta el 30 de julio próximo, pero podría ser más tiempo y todo depende de qué hará Trump con su política arancelaria.
Trump afirma que el nivel de precios bajó desde que es presidente, por lo que es “el momento perfecto” para bajar los tipos de interés. Pero especialistas coinciden en que pretende compensar los efectos negativos de sus aranceles.
El analista Mario Correa explicó que llama la atención que la Fed subraye que los riesgos de mayor desempleo e inflación se han incrementado. “Las acciones de Trump generan una gran incertidumbre”. Y eso frena la inversión.
Acentuó que la decisión no implica un impacto directo a los mexicanos, pero en la medida que se asegura un entorno estable para EU, con tasas relativamente bajas, facilita las condiciones para la inversión y el crecimiento de los dos países. “Lo que le conviene a los ciudadanos es tener un entorno macroeconómico y financiero estable… y para eso están los bancos centrales”.
Marco Carrera Santa Cruz, consultor financiero, remarcó que para México, el anuncio de la Reserva no tuvo tanto impacto y el dólar mantuvo sus niveles. “El tipo de cambio cerró en 19.59 y está conservando el equilibrio. Hay una señal positiva”.
Añadió que la presión que está ejerciendo Trump contra la Fed es preocupante.
Por lo pronto, el presidente de EU anunciará un “importante acuerdo comercial” hoy.
La inflación y el desempleo en EU impulsaron la decisión de la FED
En una decisión que desafía abiertamente la presión ejercida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la Reserva Federal (Fed) optó por mantener sin cambios sus tasas de interés en un rango de entre 4.25% y 4.5%, pese al entorno económico incierto que enfrenta ese país. Especialistas financieros coinciden en que, aunque el anuncio implica riesgos para la economía global, en el caso de México no tuvo un impacto negativo inmediato.
“El tipo de cambio cerró en 19.59 pesos por dólar, lo que indica que el mercado mantuvo el equilibrio. Es una señal positiva”, explicó el consultor financiero Marco Carrera Santa Cruz. Añadió que, si bien la presión de Trump sobre la Fed es preocupante, el mantener la autonomía de los bancos centrales -tanto en Estados Unidos como en México- es fundamental para sostener la estabilidad macroeconómica.
Mario Correa, analista independiente, destacó que el anuncio del banco central estadounidense reconoce un aumento en los riesgos de desempleo e inflación, derivados en gran medida de las decisiones “inusuales” en política económica tomadas por Trump. “Esto genera gran incertidumbre en el panorama económico, y puede llevar a una desaceleración de la inversión y un entorno de mayor volatilidad”, advirtió.
La posibilidad de que Trump remueva al presidente de la Fed, Jerome Powell, también ha generado inquietud en los mercados, aunque por ahora la institución ha mostrado resistencia y compromiso con su mandato técnico.
Para México, la estabilidad de la Fed representa un entorno más predecible. “Una Fed que hace su trabajo es una buena noticia a largo plazo. Permite condiciones más claras para la inversión y el crecimiento económico en ambos países”, explicó Correa.
Sin embargo, el panorama sigue siendo complejo. Mientras el Banco de México evalúa una posible reducción de 50 puntos base en sus tasas, el riesgo de inflación podría frenar ese movimiento. “Lo que conviene a todos los ciudadanos es un entorno macroeconómico estable, y eso solo se logra si los bancos centrales actúan con independencia”, concluyó Carrera.
“No tomaremos decisiones por capricho político”: Powell
El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, dejó en claro este miércoles que las presiones del presidente republicano Donald Trump para bajar las tasas de interés no influirán en las decisiones del banco central. “No afecta ni a nuestro trabajo ni a la forma de hacerlo”, afirmó tajante en conferencia de prensa.
El mensaje llegó tras la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), que optó por mantener la tasa de interés en su actual rango de entre 4.25% y 4.5%. En su comunicado, la Fed advirtió que aumentan los riesgos de inflación y desempleo, lo que añade incertidumbre al panorama económico.
A pesar de la presión pública de Trump -quien insiste en que la Fed reacciona tarde-, Powell defendió la prudencia: “La economía sigue sólida. No vemos razones urgentes para movernos. Esperar es lo más adecuado”.
El titular del banco central reconoció que la guerra arancelaria promovida por la Casa Blanca incrementa la incertidumbre, pero aseguró que eso no alterará el enfoque técnico e independiente del organismo. “Seguiremos usando nuestras herramientas para garantizar empleo y estabilidad de precios. Solo evaluaremos los datos, las perspectivas económicas y los riesgos. Nada más”.
Con un Trump cada vez más insistente en redes sociales y en actos públicos para forzar una baja en los tipos, Powell reafirmó que la Fed no cederá ante presiones políticas: “Los costos de no actuar aún son bajos. Y eso es lo que estamos haciendo: ser responsables”.
EFE
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