Culiacán, Sinaloa.- Una marcha que debería nacer del sentir ciudadano se ha transformado en un acto de protagonismo político, evidenciando c...
Culiacán, Sinaloa.- Una marcha que debería nacer del sentir ciudadano se ha transformado en un acto de protagonismo político, evidenciando cómo algunos partidos buscan capitalizar el descontento social para sus propios fines.
El caso más reciente es la convocatoria impulsada por la senadora priista Paloma Sánchez, quien llamó a manifestarse este domingo 26 de enero frente a la Catedral de Culiacán contra el gobernador Rubén Rocha Moya y el gobierno de Morena. En sus redes sociales, Sánchez aseguró que “es momento de parar el desgobierno morenista”, vinculando la protesta al PRI Sinaloa que organiza su salida desde las oficinas del partido hasta el punto de reunión.
La inclusión de consignas como “¡Fuera Rocha, fuera Morena!” y el uso de símbolos partidistas deja en evidencia cómo el PRI pretende apropiarse de una causa que debería ser plural y enfocada en las legítimas demandas de la ciudadanía. Este tipo de politización no solo le resta credibilidad al movimiento, sino que profundiza divisiones sociales y desvía la atención de los verdaderos problemas que afectan a la población.
Las marchas deben ser espacios genuinos de expresión ciudadana, libres de intereses partidistas, para que realmente representen el sentir colectivo y generen un cambio significativo.
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