Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga "Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña", Herá...
Entre Veredas
Marco Antonio Lizárraga
"Nadie se baña en el río dos veces porque todo cambia en el río y en el que se baña", Heráclito de Efeso
LAS CONSECUENCIAS
Cuando un estado enfrenta una crisis grave, como el caso de Sinaloa con la violencia desbordada, las demandas sociales de cambio suelen concentrarse en la figura del gobernador.
Sin embargo, la renuncia de un mandatario no siempre representa una solución, sino que puede derivar en mayores problemas de inestabilidad política, ingobernabilidad y desconfianza institucional.
La salida de un gobernador genera un vacío de liderazgo que complica el funcionamiento del gobierno estatal. En Sinaloa, esto podría traducirse en una mayor desorganización de las fuerzas de seguridad, las cuales ya enfrentan dificultades para contener el aumento de la violencia.
Además, el proceso para nombrar a un gobernador interino o convocar a elecciones extraordinarias no solo consume tiempo, sino que también intensifica las disputas políticas entre los partidos representados en el Congreso local, aumentando la polarización.
En un estado como Sinaloa, donde el crimen organizado tiene una fuerte presencia, la ausencia de un liderazgo claro en el Ejecutivo estatal podría enviar un mensaje de debilidad institucional.
Esto incentivaría a los grupos criminales a extender su influencia, aprovechando la falta de coordinación en las estrategias de seguridad.
Asimismo, permitir que la presión social fuerce la renuncia de un gobernador establece un precedente que podría ser utilizado en el futuro por distintos actores políticos o sociales para desestabilizar gobiernos legítimamente constituidos.
Esto no solo debilita la estabilidad democrática, sino que también erosiona la confianza de los ciudadanos en las instituciones.
Por otro lado, la renuncia de un mandatario genera incertidumbre económica, afectando tanto a los inversionistas como a los sectores productivos locales. Los programas sociales y de infraestructura podrían quedar paralizados, impactando directamente a la población más vulnerable.
La historia reciente de México y América Latina ofrece ejemplos claros de cómo las renuncias de mandatarios en momentos de crisis han derivado en escenarios de mayor caos. En Michoacán, la salida de Fausto Vallejo en 2014 agravó la inseguridad y desató un fenómeno de autodefensas que escapó al control gubernamental.
En Guerrero, la renuncia de Ángel Aguirre tras el caso Ayotzinapa dejó un estado desestabilizado y sumido en la incertidumbre. A nivel internacional, la renuncia de Manuel Merino en Perú, en 2020, provocó una crisis política que dejó al país sin liderazgo durante días, profundizando las tensiones sociales.
En un estado como Sinaloa, con altos niveles de violencia e inseguridad, la renuncia del gobernador Rubén Rocha Moya no resolvería los problemas de fondo.
Por el contrario, podría agravar la crisis política, aumentar la percepción de ingobernabilidad y dejar al estado en una situación aún más vulnerable ante los desafíos que enfrenta.
Más que cambios en los nombres al frente del gobierno, lo que Sinaloa necesita es una reestructuración profunda en las estrategias de seguridad, un mayor diálogo con la ciudadanía y una coordinación efectiva con el gobierno federal.
En estos momentos, no conviene para nadie –ni para los ciudadanos, ni para las instituciones, ni para el desarrollo del estado– que un mandatario deje su cargo.
La estabilidad y la continuidad son esenciales para enfrentar las crisis, y cualquier decisión debe tomarse con un enfoque en el bienestar colectivo, no en salidas inmediatas que solo generen más incertidumbre.
REESCTURACIÓN
La reciente incorporación de Culiacán a la Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje de la UNESCO plantea diversas interrogantes sobre el impacto real que esta iniciativa puede tener en la transformación social y cultural del municipio.
Si bien la adhesión a esta red internacional representa un reconocimiento y una oportunidad de colaboración con otras ciudades del mundo, el reto principal radica en la aplicación efectiva de los principios que promueve.
El alcalde Juan de Dios Gámez Mendívil ha destacado el interés de su administración en aprovechar esta vinculación para mejorar las condiciones actuales de Culiacán.
Sin embargo, el contexto local presenta desafíos estructurales que van más allá de la educación y la cultura: la inseguridad, la desigualdad y la falta de infraestructura adecuada siguen siendo problemas latentes que limitan el desarrollo sostenible de la ciudad.
La Red Mundial de Ciudades del Aprendizaje se basa en la formulación de políticas que fomentan el aprendizaje permanente, la inclusión y la resiliencia. En teoría, esto podría traducirse en una serie de proyectos educativos, culturales y tecnológicos que beneficien a la población.
No obstante, el éxito de esta integración dependerá de la capacidad de las autoridades para diseñar estrategias que no solo queden en el papel, sino que generen cambios tangibles en el tejido social.
Es relevante también analizar el contexto político en el que se da esta adhesión. La presencia de figuras como Leticia Clouthier Carrillo y Carmina Arely Medina Peña en la reunión con el coordinador técnico de la Red en México, Adrián Hernández, sugiere un interés por fortalecer alianzas con actores clave en el ámbito educativo y cultural.
No obstante, la efectividad de estas colaboraciones dependerá de la voluntad política y de la asignación de recursos adecuados para implementar programas que vayan más allá del discurso.
Culiacán se suma a una red en la que ya participan ciudades como Bogotá, Medellín, Quito, Puebla, Querétaro y Ciudad de México, todas con experiencias diversas en la construcción de espacios de aprendizaje.
El desafío será traducir este intercambio de conocimientos en acciones concretas que atiendan las necesidades específicas de la capital sinaloense, evitando que esta incorporación sea solo un logro simbólico sin impacto real en la comunidad.
En un escenario donde la educación y la cultura pueden jugar un papel fundamental en la reconstrucción del tejido social, Culiacán tiene la oportunidad de demostrar que su ingreso a esta red no es solo un sello de prestigio, sino el inicio de un verdadero cambio estructural.
El reto ahí está.
AVANCES
El Ayuntamiento de Ahome, encabezado por el Presidente Municipal Gerardo Vargas Landeros, ha sido reconocido a nivel nacional por la Comisión Nacional de Mejora Regulatoria (CONAMER). Este certificado, otorgado en el marco del Programa de Simplificación de Cargas Administrativas (SIMPLIFICA), posiciona a Ahome como el noveno municipio en el país en obtener esta distinción.
Vargas Landeros destacó la relevancia de este logro para el municipio, subrayando que se trata de un reflejo del compromiso con la modernización y eficiencia en los trámites gubernamentales.
El programa SIMPLIFICA tiene como principal objetivo agilizar los procesos burocráticos y reducir las cargas administrativas, impactando directamente en la experiencia de ciudadanos e inversionistas. Según Vargas Landeros, estas mejoras han transformado al municipio en un lugar más atractivo para las empresas que buscan establecerse en la región.
El presidente municipal también resaltó que Ahome no sólo ha logrado destacarse como un destino competitivo para la inversión, sino que además ofrece condiciones favorables para vivir.
Con este reconocimiento, Ahome se posiciona como un referente nacional en modernización de la gestión pública, demostrando que la eficiencia y la transparencia pueden ser motores de desarrollo sustentable.
El certificado otorgado por la CONAMER no sólo reafirma los avances alcanzados, sino que también impulsa al municipio a seguir innovando y consolidándose como un modelo a seguir en materia de mejora regulatoria.
PRUEBA DE FUEGO
La edición 2025 del Carnaval Internacional de Mazatlán, denominada “La Perla”, contará con la presencia de más de 1,000 elementos de seguridad, según anunció la alcaldesa Estrella Palacios Domínguez.
Este despliegue, que involucra a la Policía Municipal, Policía Estatal, Guardia Nacional, Defensa y Marina, tiene como objetivo resguardar a cerca de un millón de asistentes esperados entre el 27 de febrero y el 4 de marzo.
El evento, uno de los más importantes del país, también se proyecta como un motor económico con una ocupación hotelera estimada en un 90 %.
La expectativa es alta, tanto por la derrama económica que generará como por la presencia de artistas internacionales como Plácido Domingo, Grupo Firme y Alejandro Sanz, lo que ha impulsado la venta de boletos y las reservaciones.
Sin embargo, la pregunta clave es si este dispositivo de seguridad será suficiente para evitar incidentes, considerando que Mazatlán ha enfrentado retos en materia de seguridad en eventos masivos. Aunque las autoridades han reforzado operativos en ediciones pasadas, es fundamental garantizar que el despliegue no solo sea numeroso, sino también efectivo en la prevención de delitos y en la respuesta inmediata a cualquier eventualidad.
Además, más allá de la seguridad en el malecón y zonas turísticas, será crucial mantener vigilancia en accesos y espacios de alta concentración, como los conciertos y desfiles.
El reto de las autoridades será equilibrar la seguridad con el disfrute de los asistentes, evitando excesos en los filtros y asegurando que la celebración transcurra sin contratiempos.
El éxito del carnaval no solo dependerá de la organización del evento, sino también de la percepción de seguridad que tengan los turistas y locales. Un saldo blanco consolidaría a Mazatlán como un destino confiable para este tipo de festividades, mientras que cualquier incidente podría empañar la reputación de la ciudad.
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