Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “Tienes más cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las monedas...
Entre Veredas
Marco Antonio
Lizárraga
“Tienes más
cualidades de lo que tú mismo crees; pero para saber si son de oro bueno las
monedas, hay que hacerlas rodar, hacerlas circular. Gasta tu tesoro”, Gregorio
Marañón
RESPALDO
El programa
“Sinaloa Late Fuerte”, promovido por el gobierno de Rubén Rocha Moya, ha
captado la atención por sus esfuerzos en dinamizar la economía local mediante
apoyos directos a microempresarios y comerciantes.
La entrega de
cerca de 200 apoyos en comunidades rurales como El Quelite y La Noria refleja
una intención clara de fortalecer las bases productivas del estado.
Sin embargo,
cabe preguntarse: ¿es esta una solución estructural o un paliativo que, aunque
bien intencionado, apenas raspa la superficie de problemas más profundos?
La presencia del
Secretario de Economía, Ricardo Velarde Cárdenas, en las entregas refuerza la
narrativa de cercanía con la ciudadanía.
El mensaje es
claro: el gobierno quiere ser percibido como una administración que responde y
actúa.
Pero, ¿qué tan
efectiva puede ser esta estrategia a largo plazo? La historia nos muestra que
los apoyos directos, si bien generan resultados inmediatos, rara vez logran
transformar de manera estructural las economías locales.
Los pueblos
rurales del sur de Mazatlán tienen un enorme potencial turístico y comercial,
pero sus necesidades van más allá de un cheque o un subsidio temporal.
Infraestructura deficiente, falta de acceso a financiamiento a largo plazo y
limitada capacitación empresarial son barreras que no se resuelven con
programas asistenciales.
Si el objetivo
es la reactivación económica, es imperativo que estos apoyos sean parte de una
estrategia más amplia que contemple la capacitación de los beneficiarios, el
desarrollo de mercados y la modernización de los procesos productivos.
La presidenta
municipal de Mazatlán, Estrella Palacios Domínguez, ha destacado la importancia
de invertir en la “gente trabajadora de las comunidades rurales”. Es una visión
acertada, pero insuficiente si no se acompaña de una política de desarrollo
territorial más robusta.
El crecimiento
sostenible implica planes a largo plazo que incentiven la creación de valor
agregado y fomenten la diversificación económica, no solo la subsistencia.
El
agradecimiento de comerciantes como Alma Mendoza Peraza ilustra que el programa
tiene un impacto real en el corto plazo.
Pero el riesgo
es claro: si estos apoyos no se traducen en oportunidades de crecimiento
sostenido, el programa podría convertirse en una medida que mitiga, pero no
resuelve.
“Sinaloa Late
Fuerte” es una iniciativa que responde a necesidades urgentes, pero la pregunta
sigue en el aire: ¿será un primer paso hacia un modelo de desarrollo integral o
terminará siendo otra promesa que se diluye con el tiempo?
La respuesta
dependerá de la capacidad del gobierno de trascender el asistencialismo y
apostar por un verdadero proyecto de transformación económica para las
comunidades rurales.
AVANCE
La llegada de
122 cruceros con más de 470 mil pasajeros y una derrama económica de 661.5
millones de pesos en 2024 es, sin duda, motivo de celebración para Mazatlán.
Estas cifras
consolidan al puerto como uno de los destinos turísticos más relevantes del
país y evidencian el esfuerzo de las autoridades locales por fortalecer esta
industria.
Sin embargo,
detrás del optimismo, surge una pregunta crucial: ¿se trata de un crecimiento
sostenido o de una coyuntura impulsada por factores temporales?
El discurso de
la presidenta municipal Estrella Palacios Domínguez enfatiza la confianza de
las navieras internacionales y el atractivo del destino.
No obstante, el
éxito del turismo de cruceros es volátil y depende de múltiples variables
externas.
La competencia
entre puertos del Pacífico mexicano, como Los Cabos y Puerto Vallarta, obliga a
Mazatlán a innovar constantemente y a ofrecer experiencias diferenciadas.
Si bien el
aumento en la llegada de cruceros refleja una estrategia bien ejecutada, es
fundamental que este auge no quede atrapado en una dependencia excesiva del
turismo estacional.
Mazatlán debe
apostar por diversificar su oferta turística, reforzando segmentos como el
turismo cultural, gastronómico y de aventura, que pueden generar ingresos
constantes durante todo el año.
El reto está en
garantizar que esta derrama económica beneficie a todos los sectores locales,
desde pequeños comerciantes hasta prestadores de servicios turísticos, y no
solo a las grandes cadenas.
De lo contrario,
el crecimiento podría percibirse como un éxito estadístico sin impacto real en
el bienestar de la población.
Mazatlán tiene
el potencial de consolidarse como un referente turístico de forma sostenible,
pero el camino implica visión a largo plazo, inversión en infraestructura y una
estrategia integral que trascienda la temporada alta de cruceros.
ESPALDARAZO
El gobernador Rubén Rocha Moya inauguró la primera etapa del malecón de
Guamúchil, una obra que promete transformar el rostro de Salvador Alvarado.
Con una
inversión de 57.7 millones de pesos, este proyecto no solo mejora la
conectividad entre barrios históricos y la cabecera municipal, sino que también
impulsa el crecimiento económico y social de la región.
El nuevo tramo
consta de 200 metros de vialidad de concreto hidráulico, 228 metros de
pavimentación en la avenida Reforma, una glorieta y un puente de 117 metros,
integrando elementos clave para facilitar el tránsito y embellecer el margen
derecho del río Évora.
La obra
representa un avance significativo para comunidades como San Pedro y
Ferrocarrilera, fortaleciendo la comunicación y el acceso seguro.
Durante el
evento, Rocha Moya subrayó el impacto del malecón como detonante de desarrollo
urbano, con potencial para atraer comercios y fraccionamientos habitacionales.
La alcaldesa
Guadalupe López González coincidió en que este proyecto no solo embellece la
ciudad, sino que genera nuevas oportunidades para los habitantes y promueve el
crecimiento económico local.
El malecón
también simboliza un cambio en la percepción de seguridad y limpieza en la
zona, como lo destacó Daría Isabel Elizalde Valdez, vecina de la comunidad.
Su testimonio
refleja el sentimiento de gratitud de la población al ver transformado un
espacio que antes era sinónimo de inseguridad y abandono.
Con planes para
una segunda etapa que conectará el malecón con la carretera Internacional
México 15, esta obra se proyecta como un motor clave para el desarrollo de
Salvador Alvarado, consolidándose como un espacio de recreación y progreso para
las futuras generaciones.
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