Durante la comparecencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la legisladora priista denunció un pacto criminal que mantie...
Durante la comparecencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, la legisladora priista denunció un pacto criminal que mantiene al estado sometido y exigió la destitución del gobernador Rubén Rocha Moya.
Ciudad de México.- La senadora del PRI, Paloma Sánchez Ramos, denunció que Sinaloa vive la peor crisis de violencia de su historia, con más de un año de ingobernabilidad y un supuesto pacto criminal que mantiene al estado bajo sometimiento. Lo anterior lo expuso durante la comparecencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en el Senado de la República.
“Sinaloa registra 386 días bajo el horror de la violencia, con asesinatos, desapariciones y familias destrozadas. Lo que vivimos no es normal, es una tragedia que el Gobierno insiste en minimizar”, afirmó la legisladora.
Sánchez Ramos presentó cifras que calificó como alarmantes: 2,053 homicidios, 1,997 personas desaparecidas, 66 menores asesinados, 36 mil empleos perdidos, 70 mil millones de pesos en daños económicos y el cierre de 2 mil empresas.
La senadora acusó que el Gobierno Federal protege al gobernador Rubén Rocha Moya, a quien llamó “narcogobernador”, sacrificando con ello la seguridad de miles de sinaloenses. “Dicen que la violencia es consecuencia del enfrentamiento entre grupos del crimen organizado, pero ustedes son el Gobierno”, reprochó, al cuestionar si los criminales tienen más poder que las autoridades.
Entre las medidas urgentes que propuso se encuentran:
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Romper el pacto criminal con el gobernador y su destitución.
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Crear un fondo de emergencia para reactivar la economía y proteger empleos.
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Garantizar seguridad en escuelas y comunidades.
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Realizar operativos diarios para localizar a personas desaparecidas.
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Brindar refugio y protección a más de 1,250 familias desplazadas.
Finalmente, exigió a la titular de Gobernación visitar Culiacán y atender personalmente a las víctimas, escuchar a las madres buscadoras y a los sectores sociales afectados. “No queremos excusas ni justificaciones. Los sinaloenses exigimos paz, justicia y un Gobierno que deje de ser insensible al dolor de las familias”, concluyó.


