Columna Periodística Carlos Avendaño MORENA sin AMLO carece de fuerza. Si con esta tunda electoral pasada no agarran la onda en el Movimie...
Carlos Avendaño
MORENA sin AMLO carece de fuerza. Si con esta tunda electoral pasada no agarran la onda en el Movimiento de Regeneración Nacional que han querido hacer partido: “MORENA”, deberán de ser más humildes y ponerse las pilas y mostrar eficacia y eficiencia y por ende productividad política porque nos queda claro que con lo que sucedió en las elecciones pasadas de octubre 18 del 2020, todo indica que los morenistas sin: López Obrador, no más ni dan con bola. Definitivamente que en MORENA tendrán que ser muy selectivos al escoger a sus candidatos para las próximas elecciones del 2021, puesto que se requiere de realizar un somero análisis sobre el proceso para llegar a nominar a sus candidatos, mismos que deberán de tener los mejores perfiles con una verdadera cercanía con la gente en donde simpaticen de manera clara, pero, sobre todo, que los candidatos tengan un arraigo sociopolítico muy empático hacia la ciudadanía votante. Tienen que ser candidatos que tengan mucho trabajo realizado a favor de la ciudadanía, gente verdaderamente humilde y sencilla, sino quieren que se repita el nocaut que les dio el PRI a los morenos en el ring electoral del domingo antepasado. Es innegablemente palpable que MORENA carece de estructura, pero sobre todo de un verdadero liderazgo, AMLO no les garantiza nada, porque: López Obrador al ganar la Presidencia de la República Mexicana, tan solo está pensando en cómo mantenerse en el poder y muestra inequívoca es que los ha dejado solos dándose de cubetazos y peleándose a muerte -Muñoz y Delgado- por la dirigencia del partido. Toda la capirotada de advenedizos que se han incrustado en MORENA no se tiene una estructura política definida porque de los partidos hegemónicos (PRI-PAN-PRD) de dónde vienen los nuevos morenistas ahí si tenían dicha estructura política a su alcance, la muestra más clara es que en MORENA no hacen ninguna campaña preelectoral ni mucho menos postelectoral, han de pensar que el efecto AMLO y que por ser la mayoría en el palacio legislativo de San Lázaro ya la hicieron que esto les va a durar toda la vida y tendrán el triunfo por varias décadas como el PRI, pero oh decepción, las cosas han cambiado totalmente. A MORENA se le encienden las alarmas, pero quizás no las miren porque traen fundido el foco rojo de alerta, mismo que se les encendió en la pasada elección del domingo 18 de octubre en donde fracasaron rotundamente al perder las elecciones frente al PRI en los estados de: Coahuila e Hidalgo. Con lo anteriormente dicho, quedó demostrado que los gobiernos locales hicieron equipo con sus partidos para mantener el poder a nivel estatal los resultados a favor del PRI y el Verde y en contra de MORENA no nos dejan mentir -haiga sido como haiga sido-. Ganarle a un partido como el PRI que tiene estructura y organización se mira bastante difícil porque el PRI aun perdiendo también gana, y es en donde redobla sus fuerzas para la siguiente contienda, no se está quieto sino corrigiendo sus fallas. Si en MORENA no corrigen el rumbo y siguen buscando reflectores por aquello de la cuarta transformación que no la vemos llegar por ningún lado, la ciudadanía les seguirá votando en contra por dichas malas acciones. Ya veremos en qué paran las voluntades políticas de los que lideran los partidos al seleccionar a los candidatos, porque innegablemente que la gente ya los conoce y la sociedad está cada vez más despierta gracias a las benditas redes sociales -dijera AMLO-. El pueblo pone y el pueblo quita, y todos los ciudadanos miran con lupa y lujo de detalle la forma de gobernar de cada quien, lo que la hace que esté más dispuesta a defender sus derechos ciudadanos y la única manera de hacerlo efectivo es a través del voto que emite en las urnas…
Menos partidos, más productividad política. Cabe destacar que nos encontramos en los tiempos que traen consigo el cambio generacional de mujeres y de hombres que se dedican a la política. Indiscutiblemente estamos en el justo momento de poder cambiar de paradigmas y junto con ellos quitar los viejos hábitos -las malas mañas- y esos patrones de conducta que le han hecho mucho daño a la verdadera política social. Estamos justamente en la era de generar nuevos estilos de gobierno y dejar atrás lo que tradicionalmente se venía haciendo de mala manera. Habría que pensar también dejar de mantener tanto parasito que vive de los partidos políticos -que no paran de crearse hoy y mañana también-. Estamos en la hora de ponerles un punto y final a la creación de partidos políticos para que sigan siendo lucrativos negocios de unos cuantos zánganos y vividores del sistema político nacional. Por demás interesante resultaría el poder valorar la posibilidad que en nuestro país existan solamente dos partidos al igual que en Estados Unidos de Norteamérica (USA). A poco no lo cree usted así estimado lector…
El PRIísmo en Sinaloa empieza a recargar pilas. Tras los resultados en las elecciones locales de: Coahuila e Hidalgo, nace de nueva cuenta la ilusión PRIísta por querer ganar estas elecciones venideras del 2021 en Sinaloa y se despierta la esperanza de mantengan el poder. Pero también existen quienes quisieran que los PRIístas no se levantaran en armas como buenos revolucionarios de su partido tricolor. Aunque usted no lo crea estimado lector, el PRIísmo sueña con mantener la gubernatura de Sinaloa y recuperar los principales municipios perdidos como: Ahome, Guasave, Culiacán y Mazatlán, y de paso, retomar el control del Congreso del Estado de Sinaloa. Ciertamente se habían visto desanimados y pensando en migrar hacia otro partido, pero no era para menos con la derrota del tsunami electoral de les dejó: AMLO -esto sí que decepciona-. El PRI pudiera hacer alianza en Sinaloa con: PAS, PAN, PRD, MC, o simple y sencillamente jugársela solo. El PRI tiene una estructura envidiable, misma que pudiera ganar sin tener que repartirse ninguna posición -siempre y cuando desde luego- pero si eligen un buen candidato que electoralmente les sea altamente rentable, que tenga vasta experiencia -un currículo político amplio- pero que también tenga en su haber muchas elecciones ganadas a cuesta. MORENA sin AMLO no es lo mismo, y el PRI sin la cúpula y la base tampoco. Veremos qué es lo que pasa mientras se acomodan las calabazas…
Sin Redundar y diciendo las cosas tal y como son. Suyos los comentarios amig@s...
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