En una gran fiesta de amor por la vida se convirtió el concierto del Tenor Fernando de la Mora celebrado en el Teatro Ángela Peralta ant...
El concierto a beneficio de Save the Children inició en punto de las ocho de la noche con un discurso de bienvenida a cargo de Alejandro Elizondo.
El promotor altruista destacó el trabajo desarrollado por Save the Children a favor de 43 mil niños y niñas, hijos de jornaleros, a quienes se les ha ayuda para evitar la explotación y mejorar su calidad de vida en los campos agrícolas.
Tan solo en Mazatlán, 200 niños de las comunidades de El Walamo, El Vainillo y Villa Unión, reciben ayuda para mejorar su alimentación y prevenir la explotación laboral, dijo Elizondo.
Agotado el discurso, el Tenor Fernando de la Mora salió al escenario cobijado por el aplauso del público convocado por el Instituto de Cultura de Mazatlán para disfrutar una de las mejores noches del Festival Cultural.
Agradecido ante la oportunidad de volver a cantar en el Teatro Ángela Peralta, el tenor con 32 años de carrera artística, complació con un amplio repertorio que condujo a la audiencia por un caudal de emociones.
Durante las dos horas del espectáculo, Fernando de la Mora se plantó como las grandes estrellas en el escenario y soltó su potente voz para erizar la piel con grandes obras del repertorio operístico y entrañables piezas del cancionero mexicano.
A lo largo de la velada, Fernando de la Mora, se entregó al público en complicidad con el Maestro Enrique Patrón de Rueda, quien no solo dirigió a la orquesta y al reconocido Tenor, sino que supo guiar al público y al Coro Guillermo Sarabia, cuyos integrantes acompañaron con su voz al artista desde los balcones del teatro.
Con la sencillez que le caracteriza, el destacado Tenor mexicano se mostró complaciente y atento con el auditorio que vivió una noche mágica ante el derroche de talento artístico y el virtuosismo de los músicos de la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, que lo acompañaron bajo la batuta del director huésped Enrique Patrón de Rueda.
El concierto inició con la Obertura Rayos y Truenos de Strauss, para luego aparecer en escena el tenor Fernando de la Mora y cautivar con la interpretación de: Torna Surriento, Passione y un Popurrí Napolitano.
La interpretación de grandes arias de la ópera italiana como "La Arlesiana" y "Turandot", tuvieron como respuesta inmediata el generoso aplauso del público.
La noche avanzó y Fernando de la Mora se dejó llevar por la nostalgia y sorprendió con uno de los momentos más emotivos al dedicar la interpretación de Nessun Dorma de Turandot, al señor Alfredo "Chato" Patrón, padre de Enrique Patrón de Rueda.
Cabe destacar que en esta parte del concierto, el maestro Patrón invitó a los miembros del Coro Guillermo Sarabia, presentes en la sala, a acompañar esta aria de Puccini.
El "Huapango de Moncayo" fue interpretada con genialidad por la Orquesta Sinfónica Sinaloa de las Artes, cuya actuación arrancó repetidos aplausos de la asistencia.
Durante el concierto Fernando de la Mora expresó su gozo al volver a cantar en el Teatro Ángela Peralta y en un discurso motivador reiteró que la única manera de superar los problemas de violencia e inseguridad que agobian a México, es actuar con honestidad.
El cantante habló de la loable labor de Save the Children a favor de la infancia desprotegida y llamó a hacer causa común para salvar a los niños jornaleros.
La segunda parte del recital estuvo dedicada a la música mexicana y el público cantó con el tenor.
Temas románticos como: "Dime que si", "Te quiero, dijiste", "Cuando vuelva a tu lado", "Alfonsina y el mar", "María Elena", "Amor eterno" y "Granada" , "Mi gusto es", "Júrame" y "México, lindo y querido", deleitaron a la audiencia, que arengada por la estrella de la noche y el Maestro Patrón, formó con su voz un monumental coro.
Al final del concierto el artista y el maestro Patrón agradecieron el cariño del público que durante varios minutos y de pié premió su actuación con sonoros aplausos.
Marco Antonio Lizárraga


