Sobre el camino Benjamín Bojórquez Olea. Navolato está sumido en el hartazgo y la frustración. Los ciudadanos han visto cómo, elección tras ...
Sobre el camino
Benjamín Bojórquez Olea.
Navolato está sumido en el hartazgo y la frustración. Los ciudadanos han visto cómo, elección tras elección, personajes ambiciosos y corruptos llegan al poder prometiendo cambios que nunca llegan. Pero, Omar Quevedo Beltrán ha llevado esta decepción a niveles alarmantes.
Detrás de su discurso populista y su supuesta defensa de los intereses ciudadanos, se esconde un personaje mezquino y manipulador que solo busca beneficios para su familia y su grupo cercano. Su actuación como regidor del PAN en Navolato ha sido una vergüenza constante, demostrando que su prioridad no es la gente, sino su red de intereses personales.
Desde el inicio de esta administración, Omar Quevedo ha utilizado su posición para chantajear, presionar y manipular, buscando colocar a sus familiares y amigos en posiciones clave del Ayuntamiento. Su hermano, Jorge Quevedo, es dueño de Reporte 18, un medio digital convertido en un arma de intimidación mediática, que Omar utiliza para atacar, desacreditar y silenciar a quienes se atreven a desafiar su poder. Esta combinación aldeana de poder político y control mediático ha permitido a los Quevedo crear una estructura de manipulación y chantaje que pone en jaque a quienes realmente trabajan por Navolato.
¿Hasta cuándo vamos a tolerar que Navolato sea rehén de esta mafia disfrazada de política? El modus operandi de Omar es simple: si no le cumples un capricho, arma un escándalo mediático, organiza conferencias de prensa y utiliza a su hermano, incluso, claramente se ve en una de sus conferencias de prensa como usa de forma forzada a la sindico procuradora para lanzar campañas de desprestigio. Así sucedió cuando el presidente municipal de Navolato se negó a cumplir sus exigencias de colocar a su familia y amigos en puestos clave del Ayuntamiento.
La negativa del alcalde desató una furia desmedida en Omar, quien montó un espectáculo mediático, argumentando amenazas contra su persona, todo para desestabilizar al gobierno municipal.
Pero Omar Quevedo no solo manipula, también miente descaradamente. El pasado 11 de marzo, se dio a conocer una solicitud pericial en psicología emitida por la Unidad Integral del Ministerio Público de lo Penal en Navolato, para evaluar si Omar presentaba perturbación emocional debido a una supuesta amenaza recibida. ¿En serio? ¿Un regidor que usa recursos públicos para justificar su show mediático? Navolato no puede darse el lujo de desperdiciar tiempo y dinero en las pataletas de un caprichoso peón del PAN que se hace llamar “político”.
Lo más indignante es que toda esta estrategia fue planeada para presionar al alcalde y obtener puestos políticos para su gente. Omar no trabaja ni deja trabajar. Sus ausencias constantes en las sesiones previas de cabildo son prueba de su falta de compromiso con Navolato. Cabe destacar que Omar está peleado con todos sus compañeros regidores y se ha señalado en repetidas ocasiones que evade sus responsabilidades, falta a las reuniones previas y solo aparece cuando hay cámaras de por medio para protagonizar sus shows mediáticos. ¿Qué clase de regidor abandona sus funciones públicas fuera de su radar laboral para ir exclusivamente a Culiacán a dar conferencias de prensa sin siquiera analizar las reuniones previas de cabildo, peor aún, realizar conferencias de prensa sin sustento y prueba alguna?
La soberbia de Omar no tiene límites. En un video que él mismo subió a sus redes sociales, tuvo el descaro de afirmar que su “estructura” fue la que llevó al poder al presidente municipal. ¿Desde cuándo los votos de la gente se convierten en propiedad de un regidor? Omar se cree dueño del PAN en Navolato, como si el partido y la voluntad popular le pertenecieran. Su ego desmedido lo ha llevado a querer manejar la política del municipio como si fuera un negocio familiar, pero la realidad es que el PAN no es su feudo personal y los ciudadanos no son su clientela.
Lo peor de todo es que Omar no solo manipula a la opinión pública, también ha intentado distorsionar la estructura del PAN para su beneficio. Cree que su palabra es ley y que puede romper alianzas políticas a su antojo. Sin embargo, Roxana Rubio Valdez, exdirigente estatal del PAN y actual diputada local, dejó claro que Omar no tiene la facultad para romper alianzas, señalando “a Omar ya lo conocemos todos… el presidente municipal ya le informó a Wendy Barajas cómo estuvieron las cosas, y no, no fue así, no lo amenazó ni mucho menos, ya conocemos a Omar, pido una disculpa en nombre de él, pero la alianza sigue en el municipio de Navolato por supuesto, además él no está facultado para romper ninguna alianza”. Todo esto, deja en claro que las declaraciones de Omar son solo un intento desesperado por desacreditar al gobierno municipal.
Su historial de manipulaciones y mentiras es largo. Omar ha intentado convertir el cabildo en su escenario personal, donde prefiere pelear, criticar y generar conflictos, en lugar de buscar soluciones para los problemas reales del municipio. Los propios regidores han confirmado que Omar es conflictivo, altanero y poco profesional. Navolato no necesita un regidor que solo sabe sembrar discordia y generar caos.
El nepotismo descarado de Omar también es motivo de indignación. Su afán de colocar a familiares y amigos en el Ayuntamiento es vergonzoso y refleja su desprecio por la meritocracia. La política no debe ser un negocio familiar y los puestos públicos no son premios para repartir entre sus aliados. Pero para Omar, el Ayuntamiento de Navolato es una empresa donde solo trabajan aquellos que le rinden pleitesía.
Y mientras todo esto sucede, Navolato sigue con problemas que se deberían de estar atendiendo. Los problemas que aquejan al municipio no se solucionan con conferencias de prensa ni con campañas de desinformación. La ciudadanía necesita resultados, no un regidor que pasa más tiempo frente a las cámaras que en las sesiones de cabildo. Cada día que Omar Quevedo Beltrán sigue como regidor es un día perdido para el cabildo de Navolato, un día más en el que sus ambiciones personales obstaculizan el desarrollo del municipio.
Omar Quevedo no es un político, es un mercenario del poder. Sus acciones han demostrado que no le importa Navolato ni su gente. Solo le interesa mantener su red de influencia y utilizar su cargo para seguir chantajeando y manipulando. Navolato no merece seguir siendo rehén de un político sin escrúpulos.
GOTITAS DE AGUA:
Es momento de que el Partido Acción Nacional abra los ojos y determine qué tan viable es que Omar Quevedo continue con su afiliación partidista. Su permanencia solo traerá más corrupción, más conflictos y más retraso para Navolato. Si realmente queremos un municipio próspero y libre de intereses mezquinos, debemos cortar de raíz el cáncer político que representa Omar Quevedo. Porque “más hechos, menos palabras”, ¿verdad Omar?
Navolato tiene que despertar antes de que sea demasiado tarde. La permanencia de Omar Quevedo en el poder es una amenaza para el bienestar de todos. No podemos permitir que su ambición siga destruyendo el futuro del municipio. Es hora de decir ¡basta! y exigir un cambio real. Navolato merece líderes comprometidos, no personajes que solo buscan su propio beneficio a costa de shows y mentiras. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos mañana”…
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