Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los no exitosos es ...
Entre Veredas
Marco Antonio Lizárraga
“Estoy convencido de que la mitad de lo que separa a los emprendedores exitosos de los no exitosos es la perseverancia”, Steve Jobs
CUENTAS CLARAS
El reciente ajuste presupuestal aprobado por el Ayuntamiento de Mazatlán para el ejercicio fiscal 2025, que se reduce en 53 millones de pesos en comparación con el presupuesto del año anterior, revela una situación compleja que trasciende las decisiones administrativas de la actual administración.
La medida, aunque en apariencia contradictoria para una ciudad en crecimiento, tiene su razón de ser: el presupuesto de la gestión previa fue inflado de manera irresponsable, generando un déficit que obligó a reconsiderar los montos asignados.
Sin embargo, este contexto pone bajo la lupa al Observatorio Ciudadano, un actor que, en su teoría, debería velar por la transparencia y el manejo responsable de los recursos públicos.
El presupuesto del ejercicio fiscal anterior fue aprobado con cifras poco realistas que excedieron la capacidad financiera del Ayuntamiento, lo que resultó en un incumplimiento evidente de los objetivos propuestos.
Este desajuste no solo afecta a las finanzas municipales, sino que también pone en riesgo el desarrollo de obras y servicios necesarios para una ciudad cuya dinámica de crecimiento demanda mayores inversiones en infraestructura, seguridad y servicios públicos.
En este escenario, la decisión de reducir el presupuesto para 2025 puede interpretarse como un intento de la actual administración por implementar una política de austeridad y realismo financiero.
Sin embargo, también subraya una preocupante falta de vigilancia y acción por parte de los mecanismos de control que debieron haber alertado sobre las inconsistencias de la gestión anterior.
El Observatorio Ciudadano, cuyo propósito es supervisar la transparencia y eficiencia en el uso de los recursos públicos, ha quedado en el centro de la crítica. La aprobación de un presupuesto insostenible en el pasado plantea dudas sobre su capacidad para cumplir con su función.
No es la primera vez que su papel genera controversia. Ejemplos como la adquisición de camiones chinos de dudosa calidad y otros contratos cuestionables también pasaron desapercibidos bajo su supervisión.
El silencio o la complacencia de este organismo ante decisiones que afectan las finanzas municipales no solo socava su credibilidad, sino que también lo convierte en cómplice pasivo de las irregularidades que debería combatir.
Si el Observatorio Ciudadano palomeó presupuestos inflados y omitió alertar sobre adquisiciones sospechosas, ¿cómo puede la ciudadanía confiar en su capacidad para fiscalizar de manera efectiva?
El caso de Mazatlán subraya la necesidad de fortalecer los mecanismos de supervisión y rendición de cuentas.
La transparencia no puede ser un concepto decorativo ni una función meramente protocolaria.
En un contexto de expansión urbana y necesidades crecientes, las decisiones presupuestales deben estar respaldadas por un análisis riguroso y una supervisión activa.
El Observatorio Ciudadano tiene una responsabilidad ineludible: asumir un rol más crítico y propositivo, dejando atrás la actitud pasiva que ha caracterizado su actuar en episodios recientes. Su función no debe limitarse a avalar decisiones administrativas, sino a cuestionarlas cuando sea necesario y a proponer soluciones que beneficien a la colectividad.
La reducción del presupuesto para 2025 en Mazatlán marca la realidad de lo que se tiene proyectado para un año que no tenga problemas presupuestales, y el realizado en el 2024 es un recordatorio de las consecuencias de decisiones financieras irresponsables y de la importancia de contar con organismos de vigilancia verdaderamente independientes y efectivos.
La ciudadanía merece transparencia y responsabilidad en el manejo de los recursos públicos. El Observatorio Ciudadano, por su parte, está llamado a ser un agente de cambio y no un espectador que legitima errores. Solo así podrá recuperar la confianza de los mazatlecos y contribuir al desarrollo sostenible de la ciudad.
SALDO A FAVOR
El balance del operativo de seguridad en Ahome durante las festividades de Nochebuena y Navidad fue catalogado como “saldo blanco” por el alcalde Gerardo Octavio Vargas Landeros.
Aunque este término se utiliza para destacar la ausencia de pérdidas humanas graves, el reporte incluye incidentes que subrayan la necesidad de mayor atención preventiva en el uso de pirotecnia, consumo de alcohol y conflictos intrafamiliares.
Entre los casos más alarmantes, destacan dos accidentes por pirotecnia: un hombre de 33 años de Phoenix que sufrió una explosión que podría costarle un ojo, y una niña de 14 años de Las Grullas que presentó lesiones graves en los dedos.
Estos incidentes, aunque catalogados como responsabilidad familiar y no gubernamental, ponen en evidencia la urgencia de reforzar campañas de concienciación y regulación del uso de estos artefactos peligrosos.
Asimismo, se reportaron riñas familiares, como el caso de El Carrizo, donde un conflicto por celos derivó en un ataque con arma de fuego. Si bien las víctimas no están en riesgo vital, este tipo de situaciones refleja problemas sociales que van más allá de la seguridad pública, requiriendo estrategias integrales que incluyan atención psicológica y mediación comunitaria.
En cuanto a la operatividad de las autoridades, los números reflejan un trabajo eficaz en lo general: 7 detenciones por faltas administrativas y 12 infracciones de motociclistas por no portar casco, con apenas dos accidentes automovilísticos en la zona urbana.
En la zona rural, el saldo fue aún más moderado, con cuatro detenidos por faltas menores y un accidente con un lesionado.
El alcalde destacó la buena disposición de las familias y el trabajo coordinado de las fuerzas de seguridad, que permitió incluso realizar la Mesa de Seguridad de manera virtual, como muestra de tranquilidad.
Sin embargo, instó a la ciudadanía a mantener un comportamiento ejemplar durante las celebraciones de fin de año, reiterando la importancia de prevenir situaciones que podrían tener consecuencias lamentables.
Si bien el operativo fue exitoso en evitar tragedias mayores, los accidentes registrados dejan lecciones importantes.
La seguridad no solo depende de la vigilancia policial, sino también de la corresponsabilidad ciudadana y de políticas públicas que aborden las raíces de los conflictos y promuevan una cultura de prevención activa.
Para alcanzar un verdadero "saldo blanco", será necesario combinar esfuerzos entre autoridades y ciudadanía en los días venideros.
ATENCIÓN
En un evento realizado en Santiago de Comanito, Mocorito, el senador por Sinaloa, Enrique Inzunza Cázarez, resaltó los esfuerzos de la Cuarta Transformación (4T) para consolidar los programas sociales como derechos fundamentales.
Bajo el liderazgo de la presidenta Claudia Sheinbaum Prado, Inzunza subrayó que estas reformas buscan garantizar el bienestar y la equidad social.
El encuentro, celebrado en el acogedor entorno bajo un toldo de palma en la vivienda de la señora Ana Sánchez, permitió al senador detallar cómo estas políticas buscan atender a los sectores más vulnerables, asegurando que nadie quede excluido.
Según Inzunza, este modelo impulsa un desarrollo que parte "de abajo hacia arriba", priorizando la inclusión y la prosperidad compartida como pilares de un México más justo e igualitario.
El evento reflejó el compromiso del gobierno federal y sus representantes locales con la transformación social, destacando el trabajo conjunto para garantizar que los beneficios lleguen de manera equitativa a todos los rincones del país.
APOYO
El programa "Sinaloa Late Fuerte" demuestra la estrategia del gobierno de Rubén Rocha Moya para atender a los sectores más afectados por la crisis económica, priorizando un enfoque directo y descentralizado.
La dispersión de más de 39,500 apoyos y la inversión de 135 millones de pesos reflejan un esfuerzo por reactivar la economía local, con especial énfasis en pequeños negocios, pescadores y trabajadores informales.
Sin embargo, es crucial evaluar el impacto real de estos apoyos en términos de sostenibilidad económica a mediano y largo plazo.
Si bien las ayudas directas y los créditos con tasa cero son medidas inmediatas para aliviar la crisis, la falta de un plan complementario de fortalecimiento productivo o capacitación podría limitar los beneficios a corto plazo.
La extensión del programa a comunidades rurales como Concordia y Mazatlán es un paso positivo hacia una inclusión más equitativa.
No obstante, será necesario dar seguimiento al uso de los recursos y su incidencia en la mejora de las condiciones económicas de los beneficiarios para garantizar la eficacia del programa en el tiempo.
mlizarraga1@entreveredas.com.mx
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