La reactivación del muro fronterizo genera optimismo entre los seguidores de Trump, pero preocupa a migrantes y grupos ecologistas. La barre...
La reactivación del muro fronterizo genera optimismo entre los seguidores de Trump, pero preocupa a migrantes y grupos ecologistas. La barrera, que suma 689 kilómetros, ha dejado divisiones en la frontera.
La reactivación del muro fronterizo entre EE.UU. y México, anunciada por Donald Trump antes de asumir su segundo mandato el próximo 20 de enero, ha dividido opiniones. Mientras sus seguidores ven en esta medida una solución al cruce de migrantes y tráfico de drogas, activistas humanitarios y ambientalistas temen las consecuencias para las comunidades y el ecosistema fronterizo.
Durante su primer mandato, Trump construyó 689 kilómetros de muro, con un costo de 15 mil millones de dólares. Aunque en Arizona la construcción avanzó rápidamente gracias a terrenos federales, en Texas enfrentó oposición por parte de rancheros y propietarios privados.
Para los ambientalistas, el muro ha causado daños irreparables al ecosistema, afectando a especies como el jaguar, el lobo mexicano y el borrego cimarrón. A pesar de que Biden detuvo la construcción en 2021, Trump ha prometido retomar el proyecto, generando incertidumbre en ambos lados de la frontera.


