Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “La verdadera libertad consiste en el dominio absoluto de sí mismo”,Michel de Montaigne CUESTIÓN...
Entre Veredas
Marco Antonio
Lizárraga
“La verdadera libertad consiste en
el dominio absoluto de sí mismo”,Michel de Montaigne
CUESTIÓN DE TIEMPO
La publicación
del decreto que reforma la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa
(UAS) abre diversos escenarios que afectarán tanto el ámbito político como el
académico en el estado.
Esta reforma,
impulsada por el gobernador Rubén Rocha Moya, busca transformar el proceso de
elección del rector, estableciendo un sistema donde estudiantes, maestros y
trabajadores participen directamente en la votación.
Esto no solo
modifica la dinámica interna de la universidad, sino que también podría
debilitar la influencia de grupos externos que históricamente han controlado
las decisiones clave dentro de la UAS.
La reforma
plantea una oportunidad significativa para la UAS de entrar en una etapa de
mayor transparencia y democracia.
Al permitir una
votación más abierta para la elección del rector, se busca romper con la
inercia de décadas de control por parte de élites internas y externas, muchas
veces ligadas a intereses políticos, económicos o incluso delictivos.
Esto podría ser
bien recibido por la comunidad universitaria, especialmente por aquellos que
han abogado por una mayor participación en la toma de decisiones.
Un proceso más
inclusivo podría generar un ambiente más plural en la universidad, donde se
elijan líderes académicos comprometidos principalmente con el desarrollo
académico y la investigación, en lugar de responder a intereses ajenos.
Sin embargo,
esta misma apertura también podría traer desafíos.
Un proceso
electoral más amplio y accesible requiere garantizar la integridad del voto,
evitar la manipulación de grupos de presión y fomentar una cultura de
participación informada.
Si la UAS logra
implementar este modelo con éxito, podría convertirse en un referente de
autonomía universitaria a nivel nacional, fortaleciendo su legitimidad.
Aunque la
reforma busca mejorar los mecanismos de elección, no es menos cierto que ha
generado un ambiente de tensión entre el gobierno de Rocha Moya y algunos
sectores de la universidad.
Los dirigentes
de la UAS han manifestado resistencia, viendo esta intervención como una
amenaza a su autonomía, lo que podría derivar en una lucha interna de poder.
Si bien la
reforma será publicada y entrará en vigor, es previsible que existan esfuerzos
para bloquear su implementación, tanto a nivel judicial como en las calles, tal
como lo ha manifestado la universidad en ocasiones previas.
En este sentido,
los choques entre el gobierno estatal y las autoridades universitarias podrían
escalar, debilitando la capacidad de la UAS para operar con normalidad.
La posibilidad
de huelgas, paros académicos y protestas no es un escenario lejano, lo que
podría afectar no solo la vida académica de miles de estudiantes, sino también
la estabilidad social en Sinaloa.
Esta
confrontación sería un foco de atención en la política local, especialmente
porque la UAS ha sido un actor relevante en la arena política sinaloense.
La otra
vertiente crítica en este escenario es el problema financiero que enfrenta la
UAS.
Rocha Moya ha
sido categórico: este año no habrá apoyo adicional para el pago de aguinaldos
ni para otras necesidades económicas de la universidad debido al déficit
presupuestario que enfrenta el estado, superior a los mil 700 millones de
pesos.
Esto coloca a la
UAS en una situación de vulnerabilidad, ya que dependerá exclusivamente de su
capacidad administrativa para resolver este problema.
El gobernador ha
señalado que el mal manejo de los recursos es uno de los factores que ha
exacerbado la crisis financiera en la universidad.
Esta crítica
apunta directamente a la administración universitaria, la cual deberá rendir
cuentas sobre el uso de los fondos públicos asignados.
La posibilidad
de una crisis interna en la UAS, marcada por falta de pagos, movilizaciones
estudiantiles y docentes por salarios, se convierte en un escenario probable si
no se encuentra una solución efectiva.
Además, la falta
de recursos puede hacer que la reforma, aunque bien intencionada, se vea
opacada por problemas financieros inmediatos que desvíen la atención y generen
un ambiente de crisis. La universidad deberá enfrentarse no solo a un proceso
de reestructuración electoral, sino también a la necesidad urgente de sanear
sus finanzas o buscar alternativas de financiamiento externo.
El impacto de
esta reforma va más allá de la vida universitaria.
Si el proceso de
elección democrática del rector se lleva a cabo sin mayores complicaciones,
podría posicionar a Rubén Rocha Moya como un gobernador capaz de impulsar
transformaciones significativas y democráticas en instituciones clave.
Esto
fortalecería su imagen no solo a nivel local, sino también nacional, en un
momento en que los gobiernos estatales buscan consolidar su peso dentro del
contexto político mexicano.
No obstante, si
el conflicto escala y deriva en una crisis en la UAS, esto podría impactar
negativamente en la percepción de la administración de Rocha.
La oposición
política en Sinaloa, que incluye a fuerzas como el PRI, PAN y otras, podría
utilizar esta situación para cuestionar la capacidad del gobierno estatal de
manejar temas complejos y conflictivos como la educación superior.
La opinión
pública también podría polarizarse, con sectores que ven la reforma como
necesaria para democratizar la UAS y otros que lo perciben como una
interferencia del gobierno en asuntos universitarios.
Los escenarios
que se abren con la publicacn del decreto de reforma a la Ley Orgánica de la
UAS son diversos y complejos.
Por un lado, se
busca democratizar la elección del rector y garantizar una mayor transparencia
en la gestión universitaria. Por otro, el contexto financiero y político
amenaza con dificultar su implementación.
El desafío será
cómo la UAS y el gobierno estatal logran navegar estos escenarios sin caer en
crisis prolongadas que afecten tanto a la vida académica como al clima político
de Sinaloa.
Ya veremos que
acontece
NUEVO CICLO
La instalación
de la 65 Legislatura del Congreso del Estado de Sinaloa marca un nuevo capítulo
en la política estatal, donde las fuerzas políticas representadas (Morena,
PVEM, PRI, PAN y PT) han mostrado un compromiso declarado de mantener el
diálogo y buscar consensos. En la conferencia de prensa conjunta, los líderes
de cada fracción coincidieron en la necesidad de trabajar por la estabilidad y
el bienestar de los sinaloenses.
Lo que resulta
destacable de este arranque legislativo es el énfasis que se ha puesto en la
colaboración entre partidos que históricamente han estado en conflicto.
La diputada de
Morena, María Teresa Guerra Ochoa, representante de la fuerza política
mayoritaria, ha manifestado un mensaje de apertura y ha reconocido a las demás
bancadas por su disposición al diálogo, mientras que figuras como Rodolfo
Valenzuela Sánchez (PVEM) y Bernardino Antelo Esper (PRI) han subrayado la
importancia del consenso y el respeto mutuo.
Sin embargo,
detrás de estas declaraciones de unidad se esconden retos importantes. Aunque
el discurso de arranque ha sido optimista, la realidad política es mucho más
compleja.
Los antecedentes
de polarización en temas sensibles como la seguridad y el desarrollo económico
plantean la pregunta de cuánto durará esta aparente armonía. Roxana Rubio
Valdez (PAN) ha asegurado que su fracción será una oposición responsable, pero
que no dudarán en alzar la voz cuando sea necesario, lo que sugiere que las
diferencias entre las fuerzas políticas eventualmente saldrán a flote.
La declaración
de trabajar por la "felicidad" de los sinaloenses, como expresó
Guerra Ochoa, es un objetivo noble, pero difícil de materializar sin una
estrategia clara y realista.
El consenso en
el nombramiento de la Mesa Directiva es un primer paso positivo, pero será en
la práctica legislativa donde se pondrá a prueba la capacidad de estas fuerzas
para mantener sus compromisos.
La 65
Legislatura se enfrenta a un panorama donde la violencia y la inseguridad
siguen siendo los problemas más apremiantes.
El reto de las
fuerzas políticas será no solo mantener el diálogo, sino traducirlo en acciones
concretas que generen resultados tangibles para la población.
RELEVO
Hoy, Feliciano Castro Meléndrez será nombrado como
secretario general de Gobierno de Sinaloa refuerza la estrategia de Rubén Rocha
Moya de consolidar a sus figuras más cercanas en los puestos clave de su
administración.
Con este
movimiento, el gobernador garantiza una alineación ideológica y operativa en el
gabinete, lo que fortalece el control político y administrativo del estado.
La salida de
Enrique Inzunza Cázarez, ahora en el Senado, es sustituida por una figura que
ha demostrado lealtad y eficiencia en la conducción de la Junta de Coordinación
Política (Jucopo) del Congreso Local que este lunes concluyó su trabajo.
Castro
Meléndrez, con una trayectoria cercana a los intereses de Rocha Moya, llega a
la Secretaría General de Gobierno con la misión clara de mantener la cohesión
dentro del equipo gubernamental y de enfrentar de manera directa los retos
políticos y sociales que atraviesa el estado.
Este
nombramiento no solo reafirma la confianza de Rocha en su círculo más cercano,
sino que también evidencia una lógica de premios políticos.
El gobernador ya
ha insinuado la posibilidad de que otros legisladores que culminan su periodo
se integren al gabinete, lo que demuestra que la reconfiguración del equipo de
gobierno responde tanto a criterios de lealtad como a una estrategia política
clara de mantener el poder en manos confiables.
En cuanto a
Castro Meléndrez, el paso de la arena legislativa a una posición ejecutiva le
permitirá ahora gestionar directamente la relación con los diversos actores
políticos y garantizar el cumplimiento de la ley en Sinaloa.
Su experiencia y
capacidad de negociación serán cruciales, especialmente en temas como la
autonomía universitaria, que sigue siendo un punto de tensión en el estado.
Este nombramiento
es una clara señal de que Rocha Moya apuesta por un gobierno cohesionado,
basado en la confianza mutua entre sus colaboradores más cercanos.
mlizarraga1@entreveredas.com.mx
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