Entre Veredas Marco Antonio Lizárraga “Todos los medios son buenos cuando son eficaces”, Jean Paul Sartre CUESTIÓN DE URGENCIA La re...
Entre Veredas
Marco Antonio
Lizárraga
“Todos los
medios son buenos cuando son eficaces”, Jean Paul Sartre
CUESTIÓN DE URGENCIA
La reciente
decisión de la Comisión de Educación, Ciencia y Tecnología del Congreso del
Estado de Sinaloa de iniciar el proceso legislativo para reformar la Ley
Orgánica de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS) marca un punto crítico en
la relación entre el poder legislativo y una de las instituciones educativas
más importantes del estado.
Esta nueva actitud, caracterizada por un
aparente deseo de diálogo y reforma, suscita interrogantes sobre sus verdaderas
intenciones y la eficacia de su implementación.
En un comunicado
dirigido al encargado del despacho de la Rectoría de la UAS, la Comisión
informó que ha comenzado con el proceso legislativo relacionado con la Ley
Orgánica de la universidad.
Esta acción se
complementa con la aprobación de un punto de acuerdo para recibir a los autores
de las iniciativas de reforma a partir del 12 de julio, permitiendo que
expongan el contenido de sus propuestas.
Esta medida, aunque en apariencia inclusiva y
democrática, parece ser una respuesta tardía y forzada a las demandas de
transparencia y participación ciudadana.
La instalación
en sesión permanente de la Comisión a partir del 5 de julio para abordar este
tema sugiere una urgencia que no se había observado previamente. Sin embargo,
la falta de claridad sobre los motivos detrás de esta prisa genera sospechas
sobre posibles agendas ocultas.
¿Es realmente un
esfuerzo genuino por mejorar la gobernanza de la UAS, o se trata de una
maniobra política para ejercer control sobre la institución?
La votación en
la Comisión refleja divisiones internas y posibles alineaciones políticas.
Con diputados
como Adolfo Beltrán Corrales, Sergio Mario Arredondo Salas, Gloria Himelda
Félix Niebla y Jesús Alfonso Ibarra Ramos votando a favor, y la diputada Mónica
Armenta Elenes en contra, se evidencia un consenso no unánime que podría
dificultar la ejecución efectiva de las reformas propuestas.
Las
discrepancias internas pueden indicar que no todos están convencidos de la
dirección que se está tomando, lo que podría traducirse en un proceso
legislativo complicado y posiblemente ineficaz.
Además, la
reiteración del llamado al diálogo y a los acuerdos con la UAS, aunque en
teoría es positiva, corre el riesgo de ser percibida como una táctica para
calmar las aguas mientras se avanza con cambios que podrían no contar con el
respaldo total de la comunidad universitaria.
La historia ha
demostrado que las reformas educativas impuestas sin un consenso amplio suelen
encontrar resistencia y fracasar en su implementación.
la nueva actitud
del Congreso de Sinaloa respecto a la Ley Orgánica de la UAS presenta una
mezcla de urgencia, intención reformadora y posibles agendas políticas.
Mientras se
espera que este proceso traiga mejoras significativas, es crucial que se
mantenga un enfoque transparente y participativo, evitando que la prisa y las
divisiones internas comprometan el futuro de la educación superior en Sinaloa.
La comunidad
universitaria y la sociedad en general deben mantenerse vigilantes y exigir que
cualquier cambio sea en beneficio real de la calidad educativa y la autonomía
de la UAS.
EL TORO POR LOS
CUERNOS
El reciente
incidente de abuso policial en la colonia Lomas del Ébano en Mazatlán ha
suscitado una respuesta enérgica y justificada por parte del alcalde Édgar
González Zataráin.
Al señalar la
conducta inaceptable de ciertos elementos policiales, el alcalde expone una
problemática arraigada en la cultura policial local: la extorsión, los retenes
arbitrarios y la persecución de jóvenes.
Su indignación
es palpable y comprensible, especialmente cuando se trata de defender a la
ciudadanía de aquellos que, en teoría, deberían protegerla.
La reacción de
González Zataráin es un llamado urgente a la reforma y a la acción.
Su afirmación de
que estos "viejos policías ya mañosos" deben irse refleja no solo una
necesidad de renovación dentro de la corporación policial, sino también un
compromiso con la transparencia y la justicia.
Al observar el
video del incidente, el alcalde no solo sintió rabia e impotencia, sino también
una responsabilidad moral y política de actuar en consecuencia.
Esta postura es
un refrescante contraste con la tendencia a encubrir o minimizar los actos
indebidos dentro de las fuerzas de seguridad
El alcalde ha
tomado medidas proactivas, reuniéndose con Rafael Padilla Díaz, titular del
Órgano Interno de Control, para asegurar que los responsables enfrenten todo el
peso de la ley.
Esta
determinación de no permitir que los abusos queden simplemente como denuncias
en Asuntos Internos es un paso crucial hacia una verdadera rendición de
cuentas. Además, su llamado a la ciudadanía para que denuncie y documente estos
abusos demuestra un enfoque inclusivo y participativo, vital para erradicar la
corrupción y el abuso de poder
En un contexto
donde muchos líderes optan por la inacción o la complicidad, la decisión de
González Zataráin de enfrentar el problema de frente es digna de elogio. Su
insistencia en que los policías acusados de abuso deben dar la cara y asumir la
responsabilidad de sus actos es una señal clara de que no se tolerarán más
encubrimientos.
La orden de
quitar los pasamontañas, aunque aún desobedecida por algunos elementos
tácticos, es un intento de humanizar y transparentar a las fuerzas policiales,
evitando el anonimato que facilita los abusos.
La reunión del
alcalde con Ricardo Jenny del Rincón, titular del Secretariado Ejecutivo del
Sistema Estatal de Seguridad Pública (Sesesp), para buscar la forma de
desactivar el grupo táctico implicado en el abuso, refuerza su compromiso con
una reforma significativa.
Asimismo, su
solicitud a Pablo Ramírez Suárez, director de Seguridad Pública de Mazatlán,
para que informe a los medios sobre los hechos es un movimiento estratégico
para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas.
EN DEFENSA
El alcalde de
Ahome, Gerardo Octavio Vargas Landeros, ha adoptado una estrategia defensiva y
proactiva frente a las críticas sobre un posible relajamiento en los servicios
públicos municipales.
En su reciente
conferencia de prensa, el alcalde buscó tranquilizar tanto a la ciudadanía como
a los inversionistas al subrayar su compromiso con la eficiencia y la mejora
continua en la gestión municipal.
Vargas Landeros
respondió a las inquietudes de la iniciativa privada sobre la imagen de la
ciudad con un tono optimista, enfatizando que las percepciones externas han
sido positivas.
Al destacar las
opiniones favorables de los inversionistas nacionales e internacionales, el
alcalde intenta desviar la atención de las críticas locales y resaltar los
aspectos positivos percibidos por los visitantes.
Esta respuesta
puede ser vista como una táctica para proteger la imagen de su administración y
atraer inversiones, cruciales para el desarrollo económico local.
Al abordar
directamente los problemas de recolección de basura, Vargas Landeros demuestra
una disposición a enfrentar y resolver las deficiencias señaladas.
Su promesa de
dialogar con la empresa encargada del servicio sugiere una gestión activa y una
búsqueda de soluciones rápidas, lo cual es fundamental para mantener la
confianza de los ciudadanos.
Sin embargo, esta promesa también debe ser
vista con cautela, ya que la efectividad de tales medidas dependerá de su
implementación concreta y de los resultados obtenidos.
El compromiso
del alcalde con la seguridad, especialmente en la protección de las mujeres,
refleja una respuesta a las preocupaciones sociales crecientes. La mención de
colaboraciones con la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina indica una
estrategia integral que busca proyectar un frente unido y robusto contra la
violencia.
La
implementación de programas como las Ferias de Paz dentro de las Ferias de
Bienestar sugiere una búsqueda de soluciones multifacéticas que incluyen tanto
la prevención como la respuesta a incidentes de violencia.
Finalmente, el
llamado del alcalde a la ciudadanía para fomentar la cultura de la denuncia es
un intento de involucrar a los residentes en la vigilancia y mejora de la
seguridad pública.
Al animar a los
ciudadanos a utilizar el número de emergencias 911, Vargas Landeros busca
fortalecer la colaboración entre la administración municipal y la comunidad,
esencial para la efectividad de cualquier política pública.
mlizarraga1@entreveredas.com.mx
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