Acompaña en Querétaro al presidente Felipe Calderón a la conmemoración del XCV Aniversario de la Carta Magna. Querétaro, a 5 de febrer...
Acompaña en Querétaro al presidente Felipe Calderón a la conmemoración del XCV Aniversario de la Carta Magna.
Querétaro, a 5 de febrero del 2012. La Constitución es el instrumento legal que rige y regirá el destino de los mexicanos, y el respeto a sus enunciados es la mejor herramienta para lograr la paz y justicia social para todos, afirmó el gobernador de Sinaloa, Mario López Valdez.
Al asistir a la ceremonia oficial para conmemorar el XCV Aniversario de la Promulgación de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que entró en vigor el 5 de febrero de 1917, el mandatario dijo que en Sinaloa se respeta la Carta Magna y las Leyes que de ella emanen.
Al acudir con la representación del estado de Sinaloa a dicha celebración, que fue encabezada por el Presidente Felipe Calderón Hinojosa, así como por los representantes, tanto del Poder Judicial como del Poder Legislativo, el gobernador de Sinaloa rechazó que la Constitución sea letra muerta.
López Valdez expresó que, por el contrario, la Constitución está vigente pese a que fue promulgada hace casi un siglo, ya que en su contenido expresa como elemento fundamental el respeto a las garantías individuales y sociales, los derechos humanos, la libertad de expresión y de credo, derechos inalienables de todo ser humano.
El mandatario estatal manifestó que a pesar de su edad, la Carta Magna responde a los retos actuales, y las enmiendas que ha sufrido a lo largo de su vigencia la actualizan en forma, pero el fondo, que es garantizarle a la sociedad reglas y normas para la sana convivencia y el desarrollo, se mantiene inalterable.
Destaco la visión y el compromiso de los Constituyentes, y del propio Venustiano Carranza, que en este documento plasmaron verdaderas reglas, que bien cumplidas, garantizan armonía, paz, prosperidad, crecimiento económico y desarrollo social.
Fueron, dijo, legisladores comprometidos con su tiempo y con su país, con su pueblo y su destino, que todavía clama el cumplimiento cabal de cada uno de los preceptos contenidos en la Constitución de 1917.
Durante el evento, que se llevó a cabo en el Teatro de la República, en Querétaro, el Presidente Felipe Calderón reconoció la labor de los Constituyentes, quienes conscientes de que de sus resoluciones dependía el porvenir de los mexicanos, en la Carta Magna otorgaron más libertades y derechos a los ciudadanos, y también, introdujeron los derechos de los trabajadores.
Delinearon un sistema democrático con pesos y contrapesos entre los Poderes, protagonizaron debates históricos sobre la economía del país, la libertad de trabajo y la educación, y acordaron que los recursos naturales debieran ser propiedad de la Nación.
Ningún ámbito de la vida pública quedó fuera de la discusión de los Legisladores del 17, y en este Teatro de la República se discutió intensamente, con pasión, con altura de miras, con apertura de ideas y, estoy seguro, con profundo amor a México.
Desde entonces, dijo, la Constitución ha sido símbolo de unión de todos los mexicanos, de muchas generaciones que hemos creído en sus principios. El Orden Constitucional es el más grande patrimonio que compartimos los mexicanos, “y desde 1917, los mexicanos hemos construido y fortalecido las instituciones de la República para llevar el cumplimiento pleno, los derechos individuales y las garantías sociales que establece”.
La Constitución Mexicana fue, en su tiempo y lo sigue siendo ahora, una de las más avanzadas en términos sociales y aunque muchas de esas garantías sociales fueron durante décadas aspiraciones colectivas, hoy muchas de ellas comienzan a concretarse para millones de mexicanos, afirmó el mandatario.
Agregó que hoy, uno de los mayores desafíos que enfrentamos como Nación es, precisamente, éste: Lograr que la ley se cumpla y se haga cumplir. Enfrentamos el reto histórico de construir un auténtico Estado de Derecho, para hacer del nuestro un país que finque su prosperidad en la certidumbre de que nadie, absolutamente nadie, puede estar por encima de la ley.
.png)
