Te advertimos para que no caigas en ella. Lo mejor es colgar a la primera. Las llamadas de extorsión se han convertido en una amenaza creci...
Te advertimos para que no caigas en ella. Lo mejor es colgar a la primera.
Las llamadas de extorsión se han convertido en una amenaza creciente que afecta a diferentes regiones del país.
Un reciente análisis revela que estos delitos provienen de diversas zonas, siendo algunas de las más afectadas Jalisco, Oaxaca, Tamaulipas, Veracruz, Chiapas y Guerrero.
Este patrón no solo pone en evidencia la magnitud del problema, sino también la extensión nacional de las redes delictivas detrás de estos actos.
Zonas más afectadas
Estados como Jalisco y Oaxaca, en el Bajío y Occidente, y Tamaulipas, Estado de México y Veracruz, en el Centro y Norte del país, registran la mayor cantidad de denuncias.
El común denominador en estas regiones es la cercanía a centros penitenciarios, desde donde se organizan muchas de estas extorsiones.
Las cárceles se han convertido en puntos clave para estos delitos, lo que hace urgente una intervención más eficaz en la seguridad dentro de estos centros.
El papel de las cárceles en las extorsiones
El uso de teléfonos móviles dentro de las prisiones es uno de los principales factores que facilitan estas actividades delictivas. Los criminales, operando desde los centros penitenciarios, se comunican con las víctimas para generar miedo y presión, simulando secuestros, utilizando información personal obtenida de redes sociales y suplantando la identidad de grupos delictivos conocidos.
Es esencial que la población esté alerta ante estas tácticas y tome medidas preventivas para protegerse. Si recibes una llamada sospechosa, no entres en pánico. Verifica la información y no cedas ante amenazas. Reporta cualquier incidente a las autoridades y comparte esta alerta para ayudar a frenar este delito que está afectando a miles de familias en todo el país.
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