La falta de lluvias y el bajo nivel en las presas de Sinaloa están llevando al límite a los agricultores y ganaderos de la región, quienes a...
La falta de lluvias y el bajo nivel en las presas de Sinaloa están llevando al límite a los agricultores y ganaderos de la región, quienes advierten que el ciclo agrícola 2024-2025 podría ser uno de los más críticos de la última década.
Culiacán, Sinaloa.- El estado de Sinaloa enfrenta un panorama alarmante para el próximo año debido a los bajos niveles de agua en sus principales presas. Según el informe de la Secretaría de Recursos Hídricos de Sinaloa, el almacenamiento actual de agua en las presas del estado se encuentra en apenas el 26% de su capacidad máxima, con un total de 15,840.6 millones de metros cúbicos.
Esta escasez, sumada a la alta demanda del recurso para riego agrícola, pone en riesgo el abastecimiento de agua tanto para los cultivos como para las comunidades.
Las presas de Sinaloa, en mínimos históricos
Los datos muestran que varias presas están por debajo de sus niveles normales, incluyendo la emblemática presa Luis Donaldo Colosio, que actualmente almacena solo el 11.2% de su capacidad. La presa Miguel Hidalgo y Costilla, otra de las mayores del estado, ha sufrido una disminución significativa, con una reducción de 294.7 millones de metros cúbicos en los últimos días.
Estos niveles preocupantes revelan una situación límite, en la que la falta de agua podría tener consecuencias profundas para Sinaloa, que es una de las principales zonas agrícolas de México.
El secretario de Agricultura y Ganadería de Sinaloa, Ismael Bello Esquivel, ya ha advertido sobre los posibles efectos que esta crisis de agua podría tener en el sector agropecuario del estado.
"Sin agua en las presas, el ciclo agrícola se ve amenazado, y eso afectaría a miles de productores y a la economía del estado", señaló.
Aumento en las extracciones, pero pocas aportaciones
Aunque algunas presas han recibido aportaciones mínimas, el informe destaca una alarmante reducción en los niveles de almacenamiento de la mayoría de ellas. Además, se observa un incremento en las extracciones de agua destinadas al riego, lo que, aunque necesario para mantener la actividad agrícola, incrementa la presión sobre los ya escasos recursos hídricos.
Las transferencias de agua de una presa a otra, como las realizadas desde la Luis Donaldo Colosio hacia la Miguel Hidalgo y Costilla, y de esta última a la Josefa Ortiz de Domínguez, han sido implementadas para intentar equilibrar la distribución de agua en la región. Sin embargo, el nivel general de almacenamiento sigue descendiendo a un ritmo que podría volverse insostenible para la próxima temporada de siembras.
Impacto en el consumo humano e industrial
El informe también alerta que, de continuar esta tendencia, el suministro de agua para el consumo humano y el uso industrial podría estar en riesgo. Ciudades como Culiacán y Mazatlán dependen de estas fuentes para abastecer a su población, por lo que la situación de las presas es un asunto de preocupación no solo para los agricultores, sino también para las comunidades y empresas que dependen del agua.
El gobierno estatal y las autoridades locales ya han advertido sobre posibles medidas de racionamiento para el próximo año, especialmente si las lluvias no logran recuperar los niveles de agua de las presas durante la temporada de precipitaciones.
Un clima desfavorable complica la situación
La sequía en Sinaloa no es una sorpresa; la región ha experimentado condiciones de baja precipitación durante varios años. Sin embargo, este año la situación se ha agudizado, y la falta de lluvias suficientes ha dejado a las presas en niveles críticos. La ausencia de precipitaciones en los próximos meses agravaría aún más el panorama, y expertos climáticos anticipan que los cambios climáticos globales podrían hacer que esta situación sea cada vez más recurrente en el estado.
Cultivos en riesgo y alternativas de bajo consumo hídrico
Marte Vega Román, presidente de la Confederación de Asociaciones Agrícolas del Estado de Sinaloa (Caades), explica que la planeación del ciclo otoño-invierno 2024-2025 se ha tenido que reorientar hacia cultivos de menor demanda de agua, como el frijol y el garbanzo.
A pesar de que estas alternativas pueden mitigar el impacto, presentan retos adicionales, especialmente de comercialización
Ganaderos en situación crítica: falta de agua y alimento para el ganado
El sector ganadero enfrenta también la crisis, pues las escasas precipitaciones han reducido la disponibilidad de pastizales y forrajes.
Líderes ganaderos han solicitado apoyos para la compra de alimentos y soluciones emergentes, como la instalación de pozos y pipas para asegurar el suministro en zonas rurales, de manera que se evite el sacrificio masivo de animales
Acciones del gobierno para enfrentar la crisis hídrica
El gobernador Rubén Rocha Moya ha implementado varias medidas de emergencia. Con una inversión de 20 millones de pesos, su administración está construyendo pozos y distribuyendo agua en pipas a las comunidades más afectadas.
Además, el estado ha colaborado con la Comisión Nacional de Zonas Áridas (Conaza) para desarrollar pequeños embalses, conocidos como represos, que permitirán almacenar agua y regar aproximadamente seis mil hectáreas, una medida que beneficiará a cientos de agricultores y ganaderos locales
En el ámbito agrícola, Rocha Moya ha impulsado también el programa de estimulación de lluvias mediante la dispersión de yoduro de plata en el aire para favorecer la caída de lluvias en zonas estratégicas.
Estas acciones forman parte de un enfoque integral y a largo plazo que incluye el Plan Hidráulico del Noroeste, una propuesta que busca integrar a Sinaloa y otros estados en la gestión de los recursos hídricos de manera más eficiente

Continúa apoyo con pipas de agua para comunidades afectadas por la sequía en Sinaloa
La Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (Sebides) de Sinaloa sigue abasteciendo con agua potable a comunidades afectadas por la sequía, a través de pipas de la Comisión Estatal de Agua Potable y Alcantarillado de Sinaloa (Ceapas). Aunque el Programa Emergente de Sequía terminó en septiembre, el envío de agua continúa debido a los niveles de sequía que persisten tras la temporada de lluvias.
Actualmente, 19 comunidades en los municipios de Choix, El Fuerte y Mocorito reciben este apoyo. En Choix, las localidades atendidas incluyen la cabecera municipal y comunidades como El Chiracul y San José de los Potrillos; en El Fuerte, destaca la comunidad de Canutillo, mientras que en Mocorito, las zonas beneficiadas incluyen Cerro Agudo y Mecatita.
María Inés Pérez Corral, titular de Sebides, señaló que la iniciativa ha beneficiado a 13,877 personas desde el fin del programa principal, instando a los ciudadanos a contactar al 6674865373 para gestionar el suministro de agua en caso de necesidad.
El programa de apoyo a comunidades afectadas por la sequía en Sinaloa se lanzó en marzo de 2024, beneficiando a más de 185 mil personas en 302 comunidades mediante el uso de 41 pipas, en coordinación con diversas administraciones municipales.
Impacto en la economía regional y el futuro del campo en Sinaloa
La sequía amenaza no solo la estabilidad del sector agropecuario, sino también la economía de miles de familias en Sinaloa. Esta crisis hídrica exige la colaboración entre el gobierno y los productores para implementar soluciones de largo plazo, que garanticen el abastecimiento de agua y una producción sostenible, indispensable para el futuro de la agricultura y la ganadería en el estado.
La situación en Sinaloa es un llamado a la acción para todos los sectores de la sociedad, y la respuesta que se implemente en los próximos meses será clave para enfrentar esta crisis de agua que podría poner en riesgo el futuro del estado.