Línea global Ana Gómez Pese a señales iniciales de que Hamas aceptaba el alto al fuego propuesto por Estados Unidos en Gaza, el grupo corri...
Línea global
Ana Gómez
Pese a señales iniciales de que Hamas aceptaba el alto al fuego propuesto por Estados Unidos en Gaza, el grupo corrigió su postura al plantear “enmiendas”. Este cambio de posición añade una nueva capa de complejidad a una situación ya tensa, subrayando las dificultades en alcanzar una paz duradera en la región.
El Consejo de Seguridad de la ONU, junto con mediadores de Qatar y Egipto, había adelantado una respuesta positiva por parte de Hamas, lo que Washington resaltó como una "esperanza" para el retorno de más rehenes. Sin embargo, Israel acusó a Hamas de rechazar la tregua de seis semanas, buscando modificar el cronograma del cese de hostilidades y la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) de la Franja de Gaza. Este movimiento fue interpretado como una táctica para ganar tiempo y ajustar las condiciones a favor de Hamas.
Un funcionario israelí, que prefirió no ser identificado, declaró a los medios que Hamas prioriza sus propios objetivos, a pesar de que la propuesta de alto al fuego no proviene de Tel Aviv. Esta actitud se percibe como una falta de voluntad para ceder, incluso bajo la presión del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, quien desafió a Hamas a demostrar su deseo de poner fin al conflicto.
Por su parte, Hamas argumentó que sus “enmiendas” buscan mejoras en áreas críticas como la reconstrucción, la retirada definitiva del ejército israelí y la reubicación de miles de desplazados. Jihad Taha, vocero de Hamas, destacó la necesidad de estas correcciones, mientras que el alto mando Osama Hamdan expresó desconfianza en el cumplimiento de Israel.
Esta respuesta negativa apagó el entusiasmo de Estados Unidos durante la gira diplomática del secretario de Estado, Antony Blinken, quien visitó Israel, Jordania, Egipto y Qatar en busca de otra tregua. A pesar de sus esfuerzos, la falta de consenso sigue siendo un obstáculo significativo.
El presidente Biden, en su intento de lograr un sí definitivo, espera la respuesta del líder de Hamas, Yahya Sinwar, quien se cree está oculto en túneles cerca de Egipto. Al mismo tiempo, Tel Aviv mantiene su escepticismo, insistiendo en que sin un cambio genuino por parte de Hamas, continuará con sus operaciones militares. Esta postura se refleja en la reciente eliminación de un dirigente de Hezbolá en Líbano por parte de las fuerzas israelíes.
Ante la escalada de violencia, la ONU ha elevado su tono contra Israel, sugiriendo posibles crímenes de guerra en sus operaciones recientes que resultaron en la muerte de 270 palestinos en Gaza, según la Autoridad Palestina. El secretario general de la ONU, António Guterres, criticó la magnitud de las matanzas en Gaza, describiéndolas como sin precedentes.
Este escenario internacional destaca la complejidad de lograr una solución pacífica y duradera en Gaza, donde las tensiones y los intereses en conflicto siguen dominando el panorama. La comunidad internacional enfrenta un desafío formidable en su intento de mediar una tregua efectiva y poner fin al sufrimiento en la región.
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