Sobre el camino Benjamín Bojórquez Lo más revolucionario que una mujer puede hacer es decir siempre en voz alta, lo que realmente piensa, s...
Benjamín Bojórquez
Lo más revolucionario que una mujer puede hacer es decir siempre en voz alta, lo que realmente piensa, siente, escucha y observa.
Para la líder local del Comité Directivo Municipal del PRI, en el municipio de Escuinapa, Sinaloa, Celia Sarabia de Bustamante, se le conoce por ser mujer altruista y de origen humilde que ha sido capaz de derribar todas las barreras que representan el sexo femenino, para intentar convertirse en una dirigente política de músculo en un mundo dominado por el sexo masculino.
Esta ideología, modo de pensar y de ser, sigue predominando en todo el mundo, hasta los rincones más alejados de la comunidad y la ciudad, lo cual, ha originado, una relación antagónica entre los hombres y mujeres, pues sin darse cuenta, inician una lucha por el poder, por el control. Lo que lleva a perder el camino, pues lleva a batallas agotadoras, violentas, divididas, manipuladoras, alentadoras, en la supuesta búsqueda de libertad, justicia, amor y paz. Cuando en realidad, lo único que están haciendo es alejarse de la conciencia, del amor, del respeto, de la convivencia y del equilibrio natural que emerge en el ser mismo.
Su imagen y buena reputación pese al mal momento por el que atraviesa el PRI en todo el país, representa en su persona un complicado camino, sin embargo, la historia trata sobre el poder y el alto precio que a veces se paga por él, centrándose en momentos clave de su carrera política, ofreciendo en todo momento un retrato íntimo y el perfil público de una mujer extraordinaria y madre ejemplar.
Para Celia Sarabia, su búsqueda de libertad, de trabajo, el derecho al voto y asumir cargos públicos representa una serie de algoritmos que van protagonizando un sinfín de cocteles políticos. Para la líder del PRI del Comité Directivo Municipal de la tierra del tigre Escuinapense, se encuentra a la par de la lucha de miles de mujeres, una lucha larga, constante, feroz, sinuosa, aterradora. Por su férreo carácter, disposición y firmeza a la hora de defender sus posicionamientos y su pensamiento, Celia, en estos momentos de crisis, son el resultado optimo de un cambio no solo de personaje, sino de visión y conocimiento de causa, con el agregado de ser conocida y respetada por sectores y organismos públicos y privados del municipio de Escuinapa.
Si el PRI quiere recuperar un poco su dignidad pública debe entender que para realizar un cambio primero debe empezar a cambiar desde su raíz, sus principios básicos, involucrando, de ser posible, que la nueva dirigencia local sea una opción en estos momentos de ayuno político, de incongruencias, pero sobre todo en el impulso que ofrece una mujer empática y sin ningún señalamiento de corrupción a sus espaldas. Ahí encaja perfectamente, Celia Sarabia de Bustamante.
Para Celia Sarabia no ha sido gratis ganarse esos derechos políticos, ya que lleva muchos años desde las gradas aportando de forma altruista sin recibir nada a cambio, es más, sin importar si hay o no hay campaña electoral, pues ha sido una batalla social que se ha ganado a pulso.
Ahora falta ver como se desempeña en esta dura tarea política, ya que las condiciones actuales no ofrecen un panorama halagador, sin embargo, Celia Sarabia de Bustamante, con su empatía puede lograr unir a todos los partidos de oposición, a mi juicio, nada sencillo.
GOTITAS DE AGUA:
A Celia la hemos observado que se esfuerza en entender el sentimiento de los otros, experimentando de forma racional y objetiva el sufrimiento, dolor y dificultades ajenas. A mi criterio, una gran mujer.
Termino con esta frase de una mujer guerrera y revolucionaria: “La verdadera revolución no surgirá en las urnas ni en los juzgados, surgirá del alma de la mujer. Quienes no se muevan no notarán sus cadenas”. “Si cierran la puerta, apaguen la luz”. “Nos vemos Mañana”…
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