Recuerda que los tomates duros son los más adecuados para ensaladas y los blandos van perfecto en salsas o cremas El rojo del jitomate es in...

Recuerda que los tomates duros son los más adecuados para ensaladas y los blandos van perfecto en salsas o cremas
El rojo del jitomate es inconfundible. Se trata de un fruto de sabor ligeramente ácido, que se produce y consume en México, tanto fresco como procesado, además tiene un sinfín de presentaciones, ya sea rebanado, en ensaladas o en salsas, en puré, jugo, zumo, deshidratado o en lata.
De acuerdo con la región donde se consume es como se le nombra, de tal forma que, en nuestro país, en los estados del centro y sur lo conocen como jitomate, mientras que en las entidades del norte llaman tomate rojo.
Su nombre proviene de la lengua náhuatl: tomatl, compuesta por dos palabras, tomohuac-fruto; atl-agua, es decir, significa: "fruto de agua", y agregándole que es de color rojo sería: "fruto de agua rojo".
Mientras que jitomate, de igual manera, proviene de la lengua náhuatl, xictomatl, compuesta por tres palabras, xictli-ombligo; tomohuac-fruto; atl-agua, lo que significa: "ombligo de fruta de agua".
Las variedades más consumidas en México son: jitomate bola, Saladette (alargada) y cherry (redondo y pequeño), afirma el blog del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera perteneciente al Gobierno de México.
¿Cómo saber escoger el jitomate para que esté “bueno”?
Lo primero que debes saber es que elegir o consumir un jitomate que ha estado expuesto mucho tiempo al sol no es una buena idea, ya que está compuesto por agua, en su mayoría, y el calor afecta la piel de este alimento. Así que ir al tianguesi ya muy tarde, no es la mejor opción.
Para el siguiente consejo para elegir jitomates debes poner a trabajar tu sentido del tacto y el de la vista, es decir, selecciona aquellos que se puedan sentir con la piel tersa, sin golpes ni manchas, pues de esta forma mantendrán sus propiedades. Los tomates duros son los más adecuados para ensaladas y los blandos van perfecto en salsas o cremas.
Según Harvard, los jitomates más maduros (no podridos ni en malas condiciones) contienen más licopeno.
Además, se debe evitar tener los jitomates en climas muy fríos, pues provienen de climas subtropicales, porque no toleran las altas temperaturas. De forma que la refrigeración a altas temperaturas hace que pierda aroma y propiedades, sostiene el portal web Monterosa, empresa dedicada a todo lo relacionado con este alimento.
Asimismo, es indispensable lavar y desinfectar correctamente para evitar algún tipo de enfermedad o infección.
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