La novela en cuestión se titula "The Eyes of Darkness" y justamente habla de un virus mortal llamado Wuhan-400 En las últimas...
La novela en cuestión se titula "The Eyes of Darkness" y justamente habla de un virus mortal llamado Wuhan-400
En las últimas horas, lo que más ha llamado la atención es que, en un libro, se predijo la llegada del coronavirus hace 40 años, acertando en el año en el que ocurriría la epidemia, así como sus síntomas y lugar de origen.
La novela escrita en 1980 por Dean Koontz titulada “The Eyes of Darkness” se centra justamente en cómo un misterioso virus está arrasando con la humanidad, al cual los científicos bautizaron como Wuhan-400, porque justamente se habría originado en la ciudad china de Wuhan, dentro de un laboratorio, y que atacó a la población en el año 2020.
Aunque la descripción general pareciera sonar exactamente a lo que se está viviendo en la actualidad con el coronavirus, realmente el libro se centra en el caso del personaje ficticio de una mujer llamada “Christina Evans”, quien habría perdido a su hijo de forma trágica pero un año después de su muerte, comienza a recibir una serie de mensajes que la hacen pensar que está vivo, por lo que se lanza a una aventura para descubrir lo que le sucedió realmente.
Coronavirus in the world now is something long time planned. A book published in 1981, 'THE EYES OF THE DARKNESS ' The virus was b then named WUHAN-400. It was made in a lab where a combination of RdNA of many human beings. HUMANS ONLY HOSTS. If victim dies, VIRUS EXITS in 1MIN pic.twitter.com/kjGdkFpUGG— John Lokomol (@johnlokomol) February 18, 2020
Justo en ese momento, se desata la epidemia por un virus en Wuhan, el cual primeramente se llamaría Gorki-400 porque iba a ser creado en un laboratorio de esta ciudad rusa, y que fue usado como arma biológica.
Además, el virus del libro solo afecta a seres humanos y tiene una eficiencia de mortalidad del 100%. Lo peor es que en la historia, los científicos no encontraron cura para el virus y solo una persona logró sobrevivir, “Danny”, el cual permanece secuestrado en un laboratorio en donde investigan por qué la enfermedad no lo mató.
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