'Delegan la tarea de hacer justicia' En el caso del 'Chapo' se dio un cambio en la postura del Gobierno después de su seg...
'Delegan la tarea de hacer justicia'
En el caso del 'Chapo' se dio un cambio en la postura del Gobierno después de su segunda fuga
Explican que no deja de ser una decisión política en respuesta a las circunstancias que se enfrenten
Washington, Estados Unidos.- La historia de las extradiciones de guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes desde Latinoamérica hacia Estados Unidos, muestra un camino de luchas históricas y cambios, como el giro reciente del Gobierno mexicano para entregar al narcotraficante Joaquín “Chapo” Guzmán.
El presidente del centro de pensamiento Diálogo Interamericano, Michael Shifter dice que las extradiciones no dejan de ser “una decisión política” en respuesta a unas circunstancias, aunque durante años Colombia y México vieron la entrega de criminales a Estados Unidos como una “derrota” con la que delegaban la tarea de hacer justicia a su vecino del Norte.
“México tradicionalmente se ha resistido a la extradición, preocupado por su soberanía. Ése es el caso de Enrique Peña Nieto, que al asumir el poder ralentizó las extradiciones a Estados Unidos. Pero la segunda huida del "Chapo” y su captura tuvieron un gran impacto”, dijo Christopher Wilson, del centro de pensamiento Wilson Center.
“En un país que todavía está implementando el imperio de la ley es difícil mantener preso a un prisionero de la magnitud de ‘El Chapo’”, explicó y, por eso, la extradición es una gran herramienta.
Sin embargo, la extradición tiene dos caras y cuando un país extradita a un paramilitar, guerrillero o narcotraficante paga un alto precio: los crímenes cometidos en su territorio quedan sin condena hasta que el individuo cumple pena en Estados Unidos y vuelve a su país de origen.
El desafío a largo plazo, según Shifter, es lograr que algunos países de América Latina fortalezcan su sistema legal para conseguir que rindan cuentas aquellos que, desde la cárcel, siguen controlando el “negocio de la muerte”.
Modificaciones importantes
Países como Honduras y Colombia, con altas tasas de homicidios, emprendieron un cambio en deportaciones hace sólo unos años.
En 2012, Honduras aprobó terminar con la prohibición de las extradiciones, vigente desde 1982 y con la que se prohibía entregar a otros países a ciudadanos hondureños acusados de narcotráfico, crimen organizado y terrorismo.
En Colombia, las extradiciones estuvieron prohibidas durante seis años, desde 1991 hasta 1997. En 2008, ese país fue ejemplo para la región cuando el presidente Álvaro Uribe extraditó a 14 ex jefes paramilitares.
EFE


