Especialistas de la Universidad Panamericana advierten que el uso de herramientas de Inteligencia Artificial como sustituto del acompañamien...
Especialistas de la Universidad Panamericana advierten que el uso de herramientas de Inteligencia Artificial como sustituto del acompañamiento emocional o psicológico puede fomentar aislamiento social, dependencia emocional y una confianza excesiva en sistemas que no sustituyen la atención profesional.
Ciudad de México.- El creciente uso de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) como apoyo emocional o sustituto de la atención psicológica representa riesgos importantes para el desarrollo emocional de los jóvenes, advirtieron académicas y psicólogas de la Universidad Panamericana.
Las especialistas señalaron que existe la posibilidad de que adolescentes y jóvenes desarrollen una mayor confianza en una máquina que en familiares, amigos, maestros o profesionales de la salud mental, debido a que estos sistemas suelen validar gran parte de las opiniones y emociones expresadas por los usuarios sin cuestionarlas de manera crítica.
Adriana Méndez González explicó que una de las principales preocupaciones radica en que la Inteligencia Artificial carece de la capacidad para interpretar elementos fundamentales de la comunicación humana, como el lenguaje corporal, las expresiones faciales o el contexto emocional completo de una persona.
Además, alertó sobre fenómenos como las llamadas “alucinaciones” de la IA, respuestas incorrectas o consejos inapropiados que podrían afectar a usuarios que atraviesan situaciones vulnerables.
Otro de los riesgos identificados es el desarrollo de relaciones parasociales, en las que el usuario genera un vínculo emocional unilateral con una entidad digital. Según la especialista, esto puede derivar en relaciones de dependencia y en una preferencia por la interacción tecnológica sobre las relaciones humanas reales.
“Existe el riesgo de que nuestros jóvenes desarrollen una confianza con una máquina, prefiriendo la interacción digital sobre la humana, lo que puede fomentar aislamiento social”, advirtió.
Por su parte, Claudia Vega coincidió en que el uso excesivo de estas herramientas puede contribuir al distanciamiento de los entornos familiares, escolares y sociales, especialmente cuando los usuarios recurren a la tecnología para expresar emociones o resolver conflictos personales.
Aunque reconoció que algunas plataformas de Inteligencia Artificial incorporan mecanismos para sugerir la búsqueda de ayuda profesional cuando detectan temas sensibles, enfatizó que ninguna de estas herramientas puede sustituir el trabajo de un psicólogo o terapeuta capacitado.
Explicó que los procesos terapéuticos requieren un análisis individualizado, basado en el contexto, la historia personal y las necesidades específicas de cada paciente, elementos que no pueden ser reemplazados por algoritmos.
Las especialistas coincidieron en que resulta fundamental fortalecer las redes de apoyo de niños, adolescentes y jóvenes, promoviendo espacios de diálogo con familiares, amigos, docentes y profesionales de la salud mental.
Asimismo, recomendaron prestar atención a señales de alerta relacionadas con ansiedad, depresión, aislamiento o una necesidad constante de validación emocional a través de medios digitales.
Si bien reconocieron que la Inteligencia Artificial puede funcionar como una herramienta complementaria para obtener información o reflexionar sobre determinados temas, insistieron en que no debe convertirse en el reemplazo de la interacción humana ni de la atención psicológica profesional cuando esta sea necesaria.
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