La cafeína puede permanecer activa en el organismo hasta siete horas después de consumirse. Especialistas recomiendan suspender el café al m...
La cafeína puede permanecer activa en el organismo hasta siete horas después de consumirse. Especialistas recomiendan suspender el café al menos seis horas antes de dormir para evitar alteraciones en el descanso.
Ciudad de México.- El café forma parte de la rutina diaria de millones de personas en todo el mundo; sin embargo, su consumo en horarios inadecuados puede afectar de manera significativa la calidad del sueño y el descanso nocturno.
Especialistas en neurobiología advierten que la cafeína, principal compuesto estimulante del café, tiene la capacidad de alterar los ritmos circadianos, responsables de regular los ciclos naturales de vigilia y sueño del organismo.
De acuerdo con la Escuela de Medicina de Harvard, el cerebro acumula durante el día una sustancia llamada adenosina, la cual genera progresivamente la sensación de cansancio necesaria para conciliar el sueño al final de la jornada. La cafeína actúa bloqueando los receptores que detectan esta molécula, impidiendo temporalmente que el organismo perciba el agotamiento acumulado.
Este mecanismo mantiene al cerebro en estado de alerta, aun cuando el cuerpo requiere descanso. Según la Academia Americana de Medicina del Sueño (AASM), dicho efecto puede retrasar la llegada del sueño profundo y provocar dificultades para dormir o un descanso fragmentado.
Los expertos señalan que el principal problema radica en la permanencia de la cafeína dentro del organismo. La Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos explica que la vida media de esta sustancia oscila entre cinco y siete horas en adultos sanos, lo que significa que una parte importante de la cafeína ingerida durante la tarde continúa circulando en la sangre al momento de acostarse.
Por esta razón, instituciones médicas internacionales recomiendan establecer una hora límite para consumir bebidas con cafeína. La Clínica Mayo sugiere suspender su ingesta al menos seis horas antes de la hora habitual para dormir.
Bajo este criterio, una persona que acostumbra acostarse a las 11 de la noche debería evitar consumir café después de las 5 de la tarde. De esta manera, el organismo dispone del tiempo suficiente para metabolizar gran parte de la cafeína y permitir que los mecanismos naturales del sueño funcionen adecuadamente.
Los especialistas también recuerdan que la sensibilidad a la cafeína varía de una persona a otra, por lo que algunas personas pueden experimentar alteraciones del sueño incluso si consumen café durante las primeras horas de la tarde.
Mantener horarios regulares para el consumo de esta bebida y moderar su ingesta son algunas de las recomendaciones más efectivas para mejorar la higiene del sueño y favorecer un descanso reparador.
#Salud #Cafe #Sueño #Bienestar #Descanso #Cafeina #SaludIntegral #EntreVeredas
.png)

